En vivo
Buscar

Trump bloquea el tráfico marítimo iraní en el estrecho de Ormuz

La Casa Blanca activa el cerco naval a Irán para forzar el abandono de su programa nuclear.

Por Carlos García·lunes, 13 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Trump bloquea el tráfico marítimo iraní en el estrecho de Or · El Diario Joven

Donald Trump ha ordenado el bloqueo naval de Irán con efecto desde las 10:00 de la mañana del 13 de abril, hora de Washington, las 16:00 en la España peninsular. La medida afecta a todos los buques que pretendan entrar o salir de puertos iraníes y convierte al estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del planeta, en el epicentro de una nueva escalada de presión diplomática y militar contra Teherán.

La decisión llega en un momento de tensión acumulada entre Washington y Teherán en torno al programa nuclear iraní. Trump, que ya abandonó en 2018 el acuerdo nuclear conocido como JCPOA durante su primer mandato, ha dejado claro desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 que no tolerará que Irán avance hacia la capacidad de fabricar armamento atómico. El bloqueo naval representa la medida de presión más contundente adoptada hasta la fecha en este segundo mandato.

Ormuz, el cuello de botella del petróleo mundial

El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es el paso obligado para aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo, según datos de la Agencia Internacional de la Energía. Por él transitan a diario millones de barriles procedentes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, además del propio crudo iraní. Cualquier interrupción del tráfico en esta franja de apenas 33 kilómetros en su punto más estrecho tiene consecuencias inmediatas en los mercados globales de energía.

Irán ha amenazado en múltiples ocasiones con cerrar el estrecho en respuesta a presiones externas, aunque nunca ha llevado a cabo esa acción de forma efectiva. Ahora es la otra parte la que activa un bloqueo, invirtiendo la lógica habitual de las crisis en la zona. La Armada de Estados Unidos, que mantiene una presencia permanente en el Golfo Pérsico a través de la Quinta Flota con base en Baréin, sería el principal instrumento de ejecución de la medida.

Una apuesta diplomática de alto riesgo

La decisión de Trump no está exenta de riesgos. Un bloqueo naval de esta envergadura puede ser interpretado como un acto de guerra bajo el derecho internacional, lo que complica la posición de Washington ante aliados y organismos multilaterales. La comunidad internacional observa con preocupación cómo una medida unilateral de estas características puede desencadenar una respuesta militar iraní o desestabilizar aún más una región que ya acumula múltiples focos de conflicto activos.

Israel, que lleva meses presionando a la administración estadounidense para que actúe con firmeza frente al programa nuclear de Teherán, ha seguido de cerca el desarrollo de los acontecimientos. Tel Aviv considera que Irán está peligrosamente cerca de alcanzar capacidad nuclear y ha instado repetidamente a sus aliados a actuar antes de que sea demasiado tarde, según ha recogido en numerosas ocasiones el diario israelí Haaretz.

España, como miembro de la Unión Europea y de la OTAN, deberá posicionarse ante una medida que afecta a rutas comerciales de las que depende en parte su suministro energético. El Gobierno español no había emitido una declaración oficial al cierre de esta información. Bruselas, por su parte, ha mantenido históricamente una postura más dialogante con Teherán que Washington, lo que augura fricciones transatlánticas en los próximos días.

El programa nuclear iraní, en el centro del conflicto

Irán ha enriquecido uranio hasta niveles cercanos al 60%, un umbral que los expertos en no proliferación consideran muy próximo al grado necesario para uso militar, aunque Teherán insiste en que su programa tiene fines exclusivamente civiles. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha denunciado en varias ocasiones la falta de cooperación de las autoridades iraníes con sus inspectores, lo que ha agravado la desconfianza internacional.

Las negociaciones para un nuevo acuerdo nuclear han estado estancadas durante meses. Trump descartó desde el inicio de su segundo mandato retomar el formato multilateral del JCPOA y ha apostado por la presión máxima como única vía para obtener concesiones de Teherán. El bloqueo naval es la expresión más extrema de esa estrategia.

Los mercados de materias primas reaccionaron de inmediato a la noticia. El precio del petróleo Brent experimentó una subida significativa en las primeras horas tras el anuncio, reflejando el nerviosismo de los inversores ante una posible interrupción del suministro en una región que concentra una parte decisiva de las reservas mundiales de crudo. Lo que ocurra en las próximas horas en el estrecho de Ormuz marcará el alcance real de la medida y la respuesta de Teherán.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar