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Windows 11 rediseña su menú Inicio con más control

Microsoft trabaja en una nueva versión basada en WinUI 3 que permitirá personalizar el menú a fondo y mejora su rendimiento.

Por Carlos García·sábado, 18 de abril de 2026·5 min lectura
Ilustración: Windows 11 rediseña su menú Inicio con más control · El Diario Joven

El menú Inicio de Windows 11 ha sido uno de los elementos más cuestionados del sistema operativo desde su lanzamiento. Lento bajo carga, con escasas opciones de personalización y con un comportamiento que muchos usuarios han encontrado imprevisible, acumula años de críticas sin respuesta oficial. Ahora, según ha informado Windows Central, Microsoft está desarrollando una versión renovada que apunta a resolver varios de estos problemas de forma estructural.

El nuevo menú Inicio se está construyendo sobre WinUI 3, el marco de interfaz moderno que Microsoft ya confirmó que empleará para esta actualización. Se trata de la misma plataforma tecnológica con la que la compañía está modernizando otras partes del sistema operativo, lo que indica que este rediseño no es un parche puntual, sino una apuesta de mayor alcance. A nivel visual, el cambio no será radical, pero sí lo serán las opciones de configuración que llegan de la mano.

Personalización real, por fin

Una de las novedades más esperadas es la posibilidad de elegir manualmente el tamaño del menú. En la versión actual de Windows 11, el sistema decide de forma automática si muestra el diseño compacto o el ampliado en función del tamaño de la pantalla, sin opción de cambio manual. Esto ha provocado situaciones en las que los usuarios encontraban un menú diferente al habitual sin haber modificado nada. La nueva versión añadirá un ajuste en la configuración del sistema para que cada persona elija el formato que prefiere.

Más allá del tamaño, Microsoft permitirá desactivar secciones completas del menú. La lista de aplicaciones instaladas, el área de recomendaciones de archivos recientes, las aplicaciones ancladas u otros bloques que actualmente aparecen sin remedio podrán ocultarse de forma independiente. El objetivo declarado es que cada usuario vea únicamente lo que le resulta útil, eliminando el ruido visual que lastra la experiencia actual.

Esta flexibilidad contrasta con el enfoque de los últimos años, en los que Microsoft fue recortando las opciones de personalización respecto a versiones anteriores de Windows. El menú Inicio de Windows 10, por ejemplo, permitía ajustes que desaparecieron con el salto a Windows 11, algo que generó una reacción negativa considerable en la comunidad de usuarios.

Rendimiento como prioridad

La personalización no es el único frente que se aborda en este rediseño. El rendimiento es otro eje central. Uno de los problemas más frecuentes del menú Inicio actual es la latencia: en equipos con el procesador bajo una carga elevada, el menú puede tardar varios segundos en desplegarse, lo que interrumpe el flujo de trabajo. La nueva versión está diseñada para mantenerse ágil incluso en esas condiciones, respondiendo desde el primer carácter tecleado en la búsqueda sin tiempos de espera perceptibles.

Este tipo de mejora técnica es especialmente relevante para usuarios que trabajan con varias aplicaciones abiertas simultáneamente o que utilizan el menú Inicio como punto de acceso rápido a herramientas de trabajo. En esos escenarios, la diferencia entre un menú fluido y uno que se bloquea un par de segundos puede resultar especialmente frustrante.

El proyecto Windows K2, detrás de todo esto

Los cambios en el menú Inicio se enmarcan dentro de un proyecto interno conocido como Windows K2, un plan más amplio con el que Microsoft busca transformar Windows 11 en una plataforma más rápida, estable y accesible para el usuario medio. Hace unas semanas, la propia compañía reconoció públicamente varios de los problemas que arrastra el sistema operativo y anunció una hoja de ruta de mejoras que abarca desde la barra de tareas hasta los mecanismos de actualización de seguridad.

Dentro de ese calendario, los primeros cambios visibles comenzarán con la actualización prevista para abril, que se centrará en la barra de tareas. La gran novedad en ese apartado será la posibilidad de moverla a cualquier posición de la pantalla, una función que existía en versiones anteriores de Windows y que desapareció con Windows 11. El nuevo menú Inicio llegará después, una vez superada la fase de pruebas.

Cuándo llegará y cómo se probará

El rediseño del menú Inicio no estará disponible para el público general de forma inmediata. Antes de su lanzamiento oficial, Microsoft lo probará a través del programa Windows Insider, el canal mediante el cual la compañía distribuye versiones preliminares del sistema operativo a usuarios voluntarios que aceptan convivir con posibles errores a cambio de acceder antes a las novedades. Esta fase sirve para detectar fallos antes de que el software llegue a millones de equipos.

No hay una fecha concreta anunciada para que el nuevo menú Inicio alcance la rama estable. Lo que sí está claro es que Microsoft tiene intención de ir desplegando las mejoras de Windows K2 de forma progresiva a lo largo de 2025, priorizando los elementos que más rechazo han generado entre los usuarios. El menú Inicio, con su larga lista de críticas acumuladas, encaja perfectamente en esa categoría.

Para los millones de personas que usan Windows 11 a diario, este rediseño supone una señal de que la compañía está escuchando las quejas. La pregunta que queda en el aire es si la ejecución final estará a la altura de las expectativas generadas.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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