Cupra cerró 2025 con un beneficio operativo de apenas un millón de euros y márgenes negativos del 0,6%. La causa principal: 250 millones de euros en aranceles que la Unión Europea aplicó al Tavascan por ensamblarse en China. Ante ese escenario, la marca española ha apostado todo a una carta llamada Raval, su primer vehículo eléctrico fabricado íntegramente en España y, de momento, el más importante de su historia.
El Grupo Volkswagen ha comprometido alrededor de 10.000 millones de euros para producir una nueva familia de eléctricos en España, de los cuales 3.000 millones van directamente a la planta de Martorell. Allí se fabricarán, además del Raval, el Volkswagen ID. Polo y varios modelos de Skoda y Audi sobre la misma plataforma. La fábrica tiene capacidad para 300.000 unidades anuales y, según Markus Haupt, CEO de Seat y Cupra, operará a plena carga desde el primer momento.
El objetivo de ventas es concreto: 40.000 unidades del Raval en 2026. No es un número elegido al azar. La normativa europea de emisiones de CO2 obliga a que los vehículos electrificados representen al menos el 25% de las ventas totales de la marca. No llegar a ese umbral implicaría multas que agravarían todavía más la situación financiera. Y eso, para una empresa que nunca ha superado históricamente un margen operativo del 3,7%, sería un golpe muy difícil de absorber. El reglamento europeo de emisiones exige al sector que acelere la transición eléctrica bajo pena de sanciones cuantiosas.
El propio Grupo Volkswagen ha fijado para Seat y Cupra un margen operativo del 6% sobre ventas para 2030, una cifra que la compañía nunca ha alcanzado. Para acercarse a ese objetivo, ya ha ejecutado un recorte del 30% en los puestos de alta dirección, aunque Haupt ha dejado claro que no están previstos más ajustes de plantilla más allá de los ya negociados.
El Raval llega al mercado español en cuatro versiones. La más básica parte desde los 26.000 euros antes de ayudas, con una autonomía aproximada de 300 kilómetros, aunque no estará disponible hasta septiembre. La versión Dynamic, con 210 CV y batería de 54 kWh, ofrece 444 kilómetros de autonomía y sale desde 32.065 euros. Por encima están la Dynamic Plus y la VZ Extreme, esta última con 226 CV y un precio de partida de 40.265 euros.
Uno de los argumentos de venta más llamativos es el tamaño. Con 4,04 metros de longitud y un maletero de 442 litros, el Raval supera en espacio a competidores directos como el Renault 5 eléctrico, que mide 3,92 metros y ofrece 277 litros de carga. Cupra no apunta solo al precio o la autonomía: también quiere diferenciarse en habitabilidad dentro de un segmento, el B urbano, donde rivales como el Kia EV3 o el BYD Dolphin Surf ponen el listón muy alto.
Sobre la competencia china, Haupt no esquivó el tema: reconoció que los fabricantes del gigante asiático están en el radar de la compañía y defendió el Raval como "una respuesta muy fuerte" frente a ellos. Desde la cúpula de Volkswagen, su CEO Oliver Blume añadió presión con su lema "hecho en Europa para Europa", apostando por exigir a los fabricantes chinos que produzcan en el continente en lugar de limitarse a exportar. Una postura que, más que proteccionismo, busca igualar las condiciones de competencia.