Sumar, Comuns, Izquierda Unida y Más Madrid han dejado claro en Barcelona que la crisis de confianza causada por los casos de presunta corrupción del PSOE no es una justificación para evitar rendir cuentas. En un acto conjunto, los representantes de estas formaciones se han presentado como una alternativa política libre de corrupción, marcando distancia con el bipartidismo tradicional.
Con la participación de ministros como Ernest Urtasun, Mónica García y Pablo Bustinduy, junto a líderes de sus respectivas formaciones, se ha rechazado la posición complaciente del PSOE ante las irregularidades denunciadas. Ernest Urtasun calificó las revelaciones judiciales como "graves" y reprochó al PSOE minimizar la corrupción, exigiendo que asuman responsabilidades para no lastrar a la mayoría progresista.
Mónica García, portavoz de Más Madrid y ministra de Sanidad, destacó que su agrupación no negociará entre enfrentar la llamada "operación de derribo" judicial y luchar contra la corrupción, sino que apostarán por combatir ambos frentes sin excepciones. Además, defendió la trayectoria limpia de sus partidos, construidos desde la base y sin depender de grandes financiadores ni lobbies.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, añadió que la campaña de desprestigio tiene como objetivo desalentar a la ciudadanía, pero afirmó que la respuesta debe centrarse en la ejemplaridad y el compromiso con los intereses de la mayoría trabajadora, no con los propios. Bustinduy asimismo adelantó que presentará pronto en el Congreso un nuevo decreto para frenar la especulación en el mercado del alquiler y proteger a las familias frente a fondos buitres y grandes inversores que, según denunció, esquivan sus obligaciones fiscales en España.
Esta iniciativa legislativa pretende renovar la regulación de los contratos y establecer límites de precios para combatir la emergencia habitacional, considerada por la ministra García un factor crucial para la salud pública, ya que cerca del 40 % de las familias españolas vive con angustia por los costes de la vivienda.
Los partidos del bloque progresista también rechazaron recibir lecciones sobre transparencia de formaciones como el Partido Popular o Vox, señalando que estas fuerzas políticas están implicadas en numerosos casos de corrupción y cuestionando su compromiso para combatir estas prácticas. Urtasun señaló que la corrupción no es un fenómeno aislado en el PP sino un modo de operar, recordando incluso que rechazaron la creación de una oficina anticorrupción.
En este contexto, los líderes de Sumar y sus aliados subrayaron que su fuerza política surge desde los barrios y sin compromisos con poderes económicos, por lo que se posicionan como una opción verdaderamente renovadora y transparente frente a las estructuras tradicionales contaminadas por la corrupción. La defensa de la ejemplaridad y la transparencia se perfila como eje de su estrategia para presentarse a las próximas citas electorales.
Las demandas de responsabilidades y acciones inmediatas por parte de estos partidos reflejan un desgaste palpable en la confianza hacia el PSOE dentro del propio espacio progresista, un desafío que pone a prueba la cohesión de la coalición gubernamental y la credibilidad del proyecto común.