La escena gastronómica española está siendo renovada por una generación de chefs menores de 30 años que, con propuestas muy variadas, van desde la alta cocina hasta modelos más casuales como bistrós, bares o parrillas. Este talento joven ha sido reconocido recientemente en la lista 2026 de los 100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía elaborada por el Basque Culinary Center (BCC), que refleja las tendencias actuales en la restauración.
Uno de los ejemplos más destacados es Etxemaite, en San Sebastián, liderado por Paolo Herranz, cocinero mexicano formado en BCC y con experiencia en lugares como Elkano y Noma. En este proyecto, Herranz desarrolla una relación directa entre un terreno agroforestal recuperado en Aia y el restaurante, fusionando el respeto por el producto local con una cocina de temporada que mezcla tradición y artesanía. Sus platos incluyen manitas de cordero a la riojana y pescado del día a la plancha, con precios que oscilan entre 50 y 60 euros.
En Lugo, Casa Gaibor representa la continuidad familiar gracias a Antón Castro, que con 29 años ha rejuvenecido este negocio fundado en 1950. Con formación en el Centro Superior de Hostelería de Galicia y experiencia en restaurantes Michelin, convirtió la antigua taberna en un restaurante moderno que rinde homenaje a la despensa gallega con un toque contemporáneo, ofreciendo platos a la carta de 40 a 60 euros. Castro fue reconocido como Cociñeiro Galego tras su inclusión en la lista del BCC.
En Navarra, el Asador Erri Berri es gestionado por Andoitz Delgado, quien desde 2025 combina el legado familiar con una parrilla que destaca por la calidad de carnes y pescados tratados con fuego y paciencia. Su carta, con precios entre 55 y 80 euros, ofrece platos como croqueta de chuletón ahumada en madera de olivo y cogollo de Tudela a la brasa, ejemplo de la cocina navarra actual con respeto al origen del producto.
Madrid cuenta con Fisgón, un restaurante fundado por Néstor López y Carlos Monge, ambos con experiencia en establecimientos con estrella Michelin. Su propuesta rescata la cocina española tradicional con una reinterpretación moderna, ejecutada con técnica y una profunda conexión con el producto. Fisgón tiene una doble carta, una más informal para barra (30-45 euros) y otra para comedor (45-55 euros), con platos que van desde los huevos gilderos a versiones actualizadas de recetas familiares.
En San Sebastián, Caribay Bolívar dirige dos espacios: Caraï y Roke Coffee. Tras formarse en BCC y acumular experiencia en diversos restaurantes y obradores, abrió en 2024 Caraï, un obrador de repostería artesanal, y poco después en 2025 Roke Coffee, que ofrece además platos de calidad y un popular Sándwich Club con un ticket medio entre 15 y 25 euros. Caribay lidera ambos proyectos con enfoque en la calidad y la experiencia del cliente.
En Miranda de Ebro, Saúl Barquilla se ha consolidado como jefe de cocina junto a Alejandro Serrano en un restaurante de alta cocina galardonado con estrella Michelin. Barquilla, formado en Gamarra y con experiencia en grandes establecimientos, se prepara para asumir la gestión de El Albergue, restaurante familiar, fusionando tradición y modernidad en su carrera.
Barcelona acoge Bar Bruno, liderado por Estefanía Garcés y Nicolás Guardia. Estefanía, además de chef, es sumiller formada en la Escuela Superior de Hostelería de Barcelona tras su paso por BCC y prestigiosos restaurantes internacionales. Su bar de vinos apuesta por pequeños productores y se define como un espacio donde la calidad y la tradición se reflejan en vino, cocina, cerveza y café, con una oferta non-stop y un ticket medio de 25 a 45 euros.
En Madrid, Tetsu es un restaurante creado por João Kather y Miguel de Aguilar, ambos chefs con raíz en MOM Culinary Institute. Inició su actividad en 2025 con una barra para 20 comensales, donde elaboran platos con productos frescos en planchas, ofreciendo dos menús degustación por 90 y 110 euros. Tetsu ha ganado reputación como uno de los conceptos jóvenes con más proyección en la capital.
Menorca aporta Avant-garde con Josep Maria Borrás al frente de Aquiara, un restaurante que mezcla técnica innovadora y respeto por el producto local para situar la isla como un foco creativo de la alta cocina mediterránea. Su menú degustación, a 130 euros, refleja esta filosofía. Borrás fue ganador del premio S.Pellegrino Young Chef para España y Portugal.
Finalmente, Ávila destaca con Caleña, proyecto de Diego Sanz en La Casa del Presidente, un emblemático hotel boutique. Sanz, con apenas 26 años, propone una revisión contemporánea de la cocina castellana basada en productos locales, con una carta y menús degustación a precios entre 90 y 115 euros. Su formación incluye experiencia en restaurantes de prestigio y Michelin.
Estos diez ejemplos representan la diversidad y renovación que trae la juventud al sector gastronómico español, combinando raíces, innovación y sostenibilidad. El reconocimiento del Basque Culinary Center confirma la importancia de fomentar el talento emergente para el futuro de la gastronomía.
Para más información sobre sus propuestas, se pueden consultar sus sitios oficiales y la lista Jóvenes Talentos del Basque Culinary Center.