La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) es la actual propietaria del suelo residencial del plan EcoJove, una extensa parcela al oeste de Gijón que concentra más de 250.000 metros cuadrados destinados a vivienda protegida. Este terreno, que lleva décadas incluido en los planes urbanísticos de la ciudad, pasará próximamente a manos de Casa 47, la entidad pública asturiana creada para promover vivienda social.
En EcoJove, además de suelo para equipamientos y un centro comercial, la Sareb dispone de once parcelas diseñadas para levantar un total de 32 edificios residenciales. Estos espacios ofrecen capacidad para unos 1.900 pisos de protección oficial, una cifra que responde a la creciente demanda habitacional y a la necesidad de impulsar proyectos sociales en Gijón.
A pesar de estar contemplado en la planificación urbanística local desde hace más de veinte años, EcoJove sigue actualmente como una extensión de prados con escasa actividad. Su único uso destacable hasta el momento ha sido una vivienda ocupada y una colonia de gatos que se ha hecho conocida bajo ese mismo nombre, EcoJove. La transformación de este suelo es un paso crucial en el desarrollo urbanístico de la ciudad, que desde hace años ha ido agotando sus opciones hacia el sur y este.
Últimamente, Gijón ha avanzado con otros grandes proyectos de expansión residenciales y de equipamientos en zonas como Rubiera Predisa, Cerámica Gijonesa y El Camino de los Caleros. Sin embargo, ante la saturación próxima de estas áreas, el municipio vuelve la mirada hacia el entorno del cementerio de Jove para responder a la demanda habitacional con vivienda asequible. El futuro desarrollo en EcoJove es, por tanto, parte fundamental del plan urbano de crecimiento y reequilibrio territorial.
Casa 47, la herramienta pública diseñada para gestionar y fomentar la vivienda protegida en Asturias, tomará el control de las parcelas gestionadas por Sareb para impulsar la construcción de esos 32 edificios. Este impacto generará no solo un aporte importante a la oferta de pisos sociales, sino también un impulso económico derivado de la inversión en obra pública, generación de empleo y dinamización del entorno.
Este proceso se enmarca en una estrategia más amplia que busca la colaboración entre entidades públicas y privadas para desbloquear suelos estratégicos y acelerar la construcción de viviendas protegidas en la región. Saraib y Casa 47 vinculan de esta forma sus esfuerzos para sacar adelante proyectos largamente esperados por los ciudadanos y afectados por la falta de alojamiento asequible. Fuentes municipales confirman que ya se están ultimando los trámites y acuerdos necesarios para formalizar el traspaso del suelo.
La apuesta por maximizar el uso de EcoJove es también coherente con las políticas urbanísticas que priorizan la densificación controlada y el aprovechamiento de espacios ya recogidos en el planeamiento. De este modo, se evita la expansión indiscriminada y se respeta la integración ambiental y social en la planificación urbana. La vinculación con áreas ya consolidadas favorece también el acceso a servicios y conexiones de transporte.
Por último, aunque EcoJove había permanecido en estado prácticamente virgen durante años, su presente y futuro son ahora vitales para resolver los desafíos de vivienda en Gijón. Su transformación puede convertirse en un ejemplo de cómo revitalizar zonas infrautilizadas por medio de un modelo público que garantice el acceso a la vivienda protegida, un objetivo clave para el crecimiento sostenible y equitativo de la ciudad.
Para ampliar información sobre la gestión de vivienda protegida en Asturias se puede consultar la web oficial de Casa 47 y los datos urbanísticos de Gijón disponibles en el ayuntamiento.