El comienzo del siglo XIX en España estuvo marcado por la ocupación y las tensiones derivadas de la invasión napoleónica, un episodio que generó disturbios y conflictos en diversas ciudades, entre ellas Gijón. En esta ciudad asturiana, la plaza del Marqués fue testigo de uno de los episodios más relevantes de esa época: la protesta ciudadana por la postura del cónsul francés, Monsieur Dagonier.
Monsieur Dagonier, quien ejercía como cónsul en Gijón y residía en una vivienda ubicada entre la plaza Mayor y la plaza de La Barquera, también conocida como la plaza del Marqués, adoptó una actitud pública de apoyo a Napoleón Bonaparte. Además, defendió la legitimidad de José Bonaparte, impuesto por Napoleón como rey de España, lo que generó gran rechazo entre buena parte de la ciudadanía gijonesa, que mantenía fidelidad a la dinastía Borbón.
La situación generó un fuerte malestar que desembocó en una manifestación popular. Los ciudadanos, indignados con las posiciones del cónsul, acudieron a protestar a las inmediaciones del consulado y terminaron apedreando el edificio. Ante la violencia de la protesta y el peligro inminente, Dagonier se vio obligado a abandonar la ciudad durante la noche, embarcando junto a su familia. La huida se realizó desde la zona conocida como la Peña Santa Ana, un punto cercano a la actual Escalera 1 en La Cantábrica, en la Playa de San Lorenzo, un enclave que ha sido testigo de muchos episodios históricos en Gijón.
Este episodio de la plaza del Marqués no solo refleja la tensión interna que generó la invasión napoleónica en el conjunto de España, sino también cómo afectó localmente a Gijón, una ciudad con fuerte arraigo y defensa de la monarquía tradicional.
La guerra de la Independencia española (1808-1814) fue un conflicto que enfrentó a los españoles contra las tropas francesas de Napoleón. En Asturias, y concretamente en Gijón, la reacción a la ocupación fue violenta y marcada por un sentimiento patriótico que rechazaba tanto la presencia francesa como sus representantes, como el cónsul Dagonier. Como recoge el historiador José Luis García López en su obra sobre la Asturias Napoleónica, las ciudades costeras del norte de España jugaron un papel crucial por su conexión con el mar y las rutas comerciales, y la entrada de tropas francesas generó importantes movimientos sociales.
El rechazo a los bonapartistas se tradujo en manifestaciones espontáneas y, en ocasiones, violentas, como la ocurrida en la plaza del Marqués. Este lugar ha sido un cruce de caminos en la historia gijonesa, y durante el siglo XIX se consolidó como un espacio de expresión pública del sentir popular.
Además, la defensa pública del Rey José Bonaparte por parte del cónsul y la denostación de los Borbones, en un momento de fuerte lealtad popular a Fernando VII, añadió un componente ideológico a los disturbios. La huida por mar de Dagonier refleja la inseguridad en la que quedaron los representantes franceses, lejos de contar con el apoyo local.
El hecho de que la salida se realizara desde la Peña Santa Ana es también significativo, pues esta zona ha pasado a formar parte del patrimonio cultural gijonés, en una playa emblemática que, años después, sería escenario de recreaciones históricas y declarado espacio protegido.
Hoy, la plaza del Marqués mantiene viva la memoria de estos episodios, y forma parte del paisaje urbano que recuerda cómo la historia local se entrelaza con los grandes acontecimientos nacionales. La resistencia gijonesa durante la guerra de la Independencia es un testimonio del compromiso de la población con su identidad y soberanía.
Para quienes buscan profundizar más en este episodio y el contexto histórico, el Ayuntamiento de Gijón y la Biblioteca Nacional disponen de documentos y crónicas de la época que detallan la resistencia asturiana frente a la ocupación francesa. Asimismo, el portal Asturias Histórico ofrece un compendio de fuentes y análisis sobre la guerra en esta región. También resulta relevante consultar la documentación del Ministerio de Cultura sobre la guerra de la Independencia en España para entender mejor el marco general del conflicto.
Este acontecimiento en la plaza del Marqués es uno entre muchos que reflejan la complejidad de un momento de crisis nacional, y que demuestran cómo las ciudades pequeñas y medianas como Gijón vivieron de forma intensa y directa los cambios y las turbulencias de la historia moderna española.