Martina Calvo, nacida en Pamplona en 2008, ya se ha convertido en un referente del pádel internacional pese a su juventud. A sus 18 años recién cumplidos, la jugadora destaca por su madurez, naturalidad y una mentalidad clara sobre lo que implica crecer en un deporte exigente y con tanta competencia.
No ha sido fácil la progresión vertiginosa que ha vivido Calvo. A los 16 años hizo su debut en el circuito profesional y rápidamente llamó la atención por su frescura y calidad de juego. En apenas dos años, escaló más de 200 puestos en el ranking oficial, situándose en la posición 11 del ránking WPT (World Padel Tour), demostrando que no solo apunta al presente sino a un futuro prometedor. Por su estilo intenso y su capacidad de contagiar energía en la pista, se ganó el apodo de "Huracán Martina".
Desde el principio, su ascenso estuvo marcado por compañeras de renombre. Empezó con parejas como Marina Guinart y Aranzazu Osoro, alcanzando hitos como ser la finalista más joven en la era moderna del pádel. Su colaboración con Ale Salazar, considerada una de las mejores jugadoras de la historia, le aportó experiencia y confianza, dos factores que considera cruciales para su desarrollo.
Entre 2023 y 2026, Martina pasó por una etapa clave, jugando junto a Marta Ortega, que definió como "regular pero llena de aprendizaje". Aunque llegaron a alcanzar siempre los cuartos de final en los torneos, reconoce que les faltaba la chispa para competir con las parejas top y hacerse un hueco definitivo en ese pelotón de cabeza.
La decisión de cambiar de compañera y abrir un nuevo ciclo fue tomada por Martina tras un proceso de reflexión personal. "Quería disfrutar más y jugar a mi mejor nivel", explica. Esta ruptura con Marta Ortega, aunque difícil, fue asumida con madurez y el objetivo claro de crecer como deportista.
En ese contexto, Claudia Fernández, una jugadora ya consolidada, realizó la llamada que marcó un nuevo rumbo para Martina. Fernández y Calvo forman ahora una pareja con una combinación equilibrada de juventud y experiencia que promete dar mucho que hablar en la élite del pádel.
Martina destaca que cada cambio, cada etapa, la ha hecho madurar rápidamente, algo común para los deportistas que deben sacrificar parte de su vida social y familiar, pero que ella asume con convicción: "He soñado con esta vida y voy a hacer todo lo posible para ser la mejor, no solo en la pista sino como persona".
El entorno que rodea a Martina ha sido clave para que mantenga el equilibrio. Su entrenador, Pablo Semprún, pionero histórico del pádel en España, es su gran apoyo y le aporta la visión exterior necesaria para gestionar las presiones propias del circuito. Semprún, aunque menos conocido por el público actual, es un referente para alumnos y profesionales por su experiencia pionera y método de trabajo.
Mirando hacia el futuro, Martina no se pone límites temporales, pero sí revela sueños grandes, como el anhelo de conseguir su primer torneo importante en 2026, en París: "Ganar allí sería la leche", declara con la sinceridad que la caracteriza.
El pádel es un deporte que está en auge, con creciente inversión, audiencias y prestigio internacional. Jóvenes talentos como Martina Calvo son el claro símbolo de esta expansión, que incluye torneos globales y una base competitiva cada vez más amplia y exigente. La irrupción de jugadoras jóvenes en la escena internacional revitaliza el deporte y atrae nuevos fans.
Según los datos del World Padel Tour y otras fuentes especializadas, la edad media de las jugadoras en el top 20 es mayor a la de Calvo, lo que subraya el potencial de esta joven navarra para marcar una era nueva en el circuito.
Sin duda, la carrera de Martina Calvo será una a seguir en los próximos años. Su combinación de talento natural, trabajo duro y decisiones maduras la coloca en la vanguardia del pádel femenino, con aspiraciones claras y el respaldo de una estructura sólida para hacerlas realidad.
Puedes seguir su evolución y próximos torneos a través de la página oficial del World Padel Tour o en las redes sociales de la jugadora y sus patrocinadores, donde comparte también su día a día fuera de la pista.
El deporte español vuelve a tener otro fenómeno joven que aspira a hacer historia, mientras el pádel se consolida como uno de los deportes con mayor crecimiento en Europa y América Latina, ampliando su base de seguidores y profesionalización.