Aena ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 1.002 millones de euros, un 12% más que en el mismo periodo de 2023, impulsado por el aumento del tráfico en su red de aeropuertos y el crecimiento de sus ingresos.
La compañía gestionó 190 millones de viajeros entre enero y junio, lo que supuso un incremento del 3,9% respecto al año anterior. Los ingresos totales llegaron a 3.300 millones de euros, un 10,1% más, gracias al dinamismo en las operaciones aeroportuarias y a una mejora en la oferta comercial.
En el ámbito bursátil, las acciones de Aena han sufrido una caída del 2,59% hasta los 26,28 euros, debido a que el EBITDA del segundo trimestre fue ligeramente inferior a las expectativas del mercado, según analistas de Jefferies. Esta bajada se sitúa entre las más significativas del Ibex 35 este jueves.
En cuanto a previsiones, Aena ha incrementado su estimación de crecimiento del tráfico de pasajeros para 2026, situándola en torno al 3%, frente al 1,6% previsto anteriormente. Esto representa esperar alcanzar los 331 millones de viajeros, es decir, 4,5 millones más.
La compañía atribuye este aumento puntual a factores externos, como el desplazamiento de viajeros desde el tren al avión y un mayor volumen de turistas internacionales atraídos por la percepción de España como destino seguro en un contexto internacional incierto, especialmente por la situación en Oriente Próximo y eventos negativos en otras regiones, que impactan en las rutas turísticas.
Sin embargo, Aena advierte sobre la incertidumbre que aún predomina en la segunda mitad del año debido al fin de las coberturas del combustible para las aerolíneas y la alta volatilidad geopolítica, lo que influye directamente en las proyecciones de capacidad y ocupación aérea.
Esta revisión de expectativas se produce en un momento de disputa con las aerolíneas sobre las tarifas aeroportuarias para el periodo 2027-2031, reguladas en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III). Mientras Aena propone un aumento anual del 3,82%, las aerolíneas demandan una reducción del 4,9% y el regulador, CNMC, sugiere una rebaja del 0,59%. La divergencia principal radica en las proyecciones de tráfico, ya que un mayor número de pasajeros justifica tarifas más bajas.
Por otro lado, la aerolínea Ryanair, aunque ha reducido su actividad en aeropuertos regionales en España, sigue siendo la mayor en volumen de pasajeros, seguida por Vueling e Iberia, esta última líder en conexiones de largo radio desde España.
En el plano internacional, Aena ha consolidado su expansión con la adquisición del 51% de Augusta Holdco Limited, propietaria de los aeropuertos de Leeds y Newcastle en Reino Unido, por aproximadamente 343,5 millones de euros. Esta operación forma parte de un plan más amplio que incluye también la reciente concesión del aeropuerto de Río-Galeão en Brasil, con una inversión equivalente a 495 millones de euros, cuya firma definitiva está prevista para 2026.
Desde enero hasta junio, el EBITDA del grupo aumentó un 6,3%, situándose en 1.799 millones de euros, mientras que la inversión total alcanzó 916 millones, incluyendo las compras en Reino Unido. No obstante, la deuda financiera neta ascendió a 6.724 millones de euros, elevando el ratio deuda/EBITDA de 1,46 a 1,73 veces desde finales de 2025, aunque la empresa dispone de una liquidez cercana a 3.605 millones de euros.
Los ingresos han crecido también por la subida de las tarifas aeroportuarias en marzo, que aumentaron un 6,44%, con una tarifa media de 11,02 euros. La actividad comercial contribuye con casi el 45% del EBITDA del grupo, a pesar de representar solo alrededor del 30% de los ingresos totales, reflejando su creciente peso en el negocio de Aena.
El escenario que enfrenta Aena combina un sólido desempeño operativo con retos regulatorios y geopolíticos que condicionan sus perspectivas de crecimiento en los próximos años, especialmente en la negociación de tarifas y en la evolución del tráfico aéreo internacional.
Para más detalle sobre la evolución del tráfico aéreo y las tarifas aeroportuarias, puede consultarse el informe oficial de Aena y las recientes actualizaciones de la CNMC, clave en la regulación del sector.