Herminio González Suárez, médico oncólogo y especialista en cuidados paliativos en Asturias, acaba de publicar "La muerte no incomoda si sabes cómo hablar de ella", una obra que busca derribar tabúes y transformar la visión social sobre el fin de la vida.
En su libro y en sus años de experiencia, González subraya que la muerte es un proceso biológico inevitable y natural, no un enemigo al que hay que temer ni evitar. Para él, existe un miedo generalizado que hace que muchas personas rehúyan hablar sobre este tema, creyendo erróneamente que nombrarla puede acelerarla. Por el contrario, afirma que hacerlo ayuda a ordenar el proceso y a prepararse tanto emocional como físicamente.
Este enfoque se fundamenta en el trabajo diario en oncología y paliativos, donde la atención médica se centra no solo en prolongar la vida, sino en mejorar la calidad de los últimos momentos del paciente. Según González, una comunicación abierta, honesta y empática con los pacientes y sus familias permite explicar el estado real de la enfermedad, las opciones disponibles y acompañar en el duelo anticipado.
Asturias, con una población envejecida, demanda cada vez más profesionales especializados en cuidados paliativos que integren soporte físico, psicológico y social. El médico insurgente insiste en que el sistema sanitario debe potenciar estos servicios y formar a los profesionales para que puedan abordar la muerte sin miedo ni evasivas.
Además, González recuerda que hablar de la muerte no solo beneficia a los enfermos terminales, sino también a sus allegados, que podrán así asumir la pérdida de manera más saludable. El duelo es menos traumático cuando la muerte se ha podido preparar y acompañar con respeto y verdad.
Este planteamiento prende en una sociedad que tradicionalmente ha visto la muerte como un tabú, un tema prohibido en las conversaciones diarias. Pero fenómenos recientes, como el envejecimiento poblacional y la pandemia de COVID-19, han reabierto el debate sobre el morir digno y la necesidad de impulsar cuidados paliativos con más recursos y alcance.
En Asturias, el Servicio de Salud ha avanzado en la integración de cuidados paliativos dentro de la atención primaria y hospitalaria, pero los retos persisten. Las listas de espera y la escasez de equipos multidisciplinares limitan el acceso adecuado a estos cuidados fundamentales.
Por eso, la contribución de profesionales como Herminio González es clave para cambiar mentalidades y orientar a políticos, gestores sanitarios y sociedad en general hacia una cultura que no evite ni tema la muerte, sino que la integre como un fin necesario de la vida.
En suma, González y su libro empujan a aceptar la muerte como parte del ciclo vital, un proceso biológico que no debe generar pánico ni resistencias insalubres. Su camino es educar en conversación, empatía y preparación para que cada persona pueda afrontar el final con serenidad y dignidad.
Para más información, se puede consultar el portal oficial del Servicio de Salud del Principado de Asturias donde se recogen iniciativas en cuidados paliativos, así como estudios y guías clínicas actualizadas en esta área vital.
Este cambio cultural también se refleja en organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, que promueven la integración de cuidados paliativos como un derecho básico de la persona.
La obra de Herminio González es un llamado a desmontar prejuicios y a construir una sociedad más consciente y preparada para el final de la vida, donde la muerte no sea un tabú sino un capítulo esencial del camino humano.