El hasta ahora consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, se ha despedido de los accionistas con un mensaje de confianza plena en el futuro de la entidad. En la junta general que tuvo lugar el pasado miércoles, y que congregó un quórum histórico del 71,62% del capital social, resaltó que el banco está en una fase de gran fortaleza, con un enfoque claro en el mercado español, impulsar un crecimiento prudente y mantener una sólida política de remuneración a los accionistas.
González-Bueno recordó que el banco salió reforzado tras obtener con éxito la oferta pública de adquisición de BBVA, lo que aseguró la independencia del Sabadell. La entidad, tras la desinversión de su filial británica TSB, se ha dedicado plenamente a consolidar su presencia en el mercado doméstico español, intentando alcanzar un crecimiento sostenido que preserve tanto la calidad del riesgo como la rentabilidad.
El directivo hizo un repaso de los hitos alcanzados desde que inició su mandato en 2021, destacando la transformación del negocio de banca de particulares hacia un modelo rentable y más digital. También subrayó la mejora en la gestión de riesgos en la banca de empresas, así como el fuerte crecimiento del segmento de banca corporativa y de inversión, que ha aumentado su tamaño en un 50%. Estos avances han impulsado la rentabilidad del grupo, que pasada de un beneficio neto de solo 2 millones en 2020 a 1.775 millones en 2025, con una mejora en la rentabilidad sobre recursos propios tangibles (ROTE) del 0% al 14,3%.
En cuanto a la política de dividendos, otro pilar del plan estratégico, destacó que en 2025 la remuneración total a los accionistas alcanzó 1.500 millones de euros, cifra equivalente a cerca del 9% de la capitalización bursátil del banco a finales del año pasado. Según González-Bueno, este es el mayor retorno entre los bancos cotizados en España, una señal clara de la confianza del banco en su capacidad de generar valor para los propietarios.
La junta estuvo marcada por un ambiente emotivo y de reconocimiento hacia la gestión del consejero delegado, quien recibió ovaciones y el apoyo del presidente del banco, Josep Oliu. Este último alabó el liderazgo de González-Bueno y señaló que, a pesar del éxito reciente y la revalorización del 79% de la acción en 2025, el Sabadell todavía está infravalorado en bolsa, y tiene un potencial alcista según diversos analistas.
Oliu también resaltó la resiliencia del banco frente a las incertidumbres actuales provocadas por enfrentamientos geopolíticos, especialmente el conflicto en Oriente Medio, asegurando que la entidad cuenta con robustez para afrontar posibles shocks externos.
Nueva etapa con Marc Armengol
La junta sirvió para que el presidente presentara a Marc Armengol, que tomará el relevo como consejero delegado. Armengol, que fue CEO de TSB hasta su venta por parte de Lloyds, destacó que la cercanía y transparencia con los clientes continuará siendo la base del modelo de negocio de Sabadell, con un compromiso firme de acompañar el desarrollo del tejido empresarial y la economía española.
Una de las prioridades que marcó en su intervención es fortalecer la transformación tecnológica de la entidad. La digitalización se ha convertido en un factor estratégico para competir frente al auge de los neobancos y otras nuevas entidades financieras. Armengol expresó su ambición de convertir a Sabadell en el banco de referencia para la banca de relación en España, buscando diferenciarse mediante servicios personalizados y tecnología avanzada.
El nuevo consejero delegado también señaló que el banco seguirá manteniendo un enfoque prudente, apostando por un crecimiento sólido y rentable dentro del mercado español, apostando por la innovación sin perder la atención cercana al cliente.
Desafíos laborales y diálogo con sindicatos
Durante la junta, sindicatos aprovecharon para reclamar mejoras en el modelo laboral. Expresaron su preocupación por la sobrecarga de trabajo, que afecta la calidad de la atención al cliente y el bienestar de los empleados. Se pidió un cambio que evite frustraciones y garantice condiciones de trabajo más equilibradas.
González-Bueno respondió asegurando que se mantiene un diálogo permanente con los sindicatos. Se están realizando encuentros en todos los centros de trabajo para identificar posibles áreas de mejora y definir medidas concretas que reduzcan la carga laboral y mejoren las condiciones de empleados y clientes.
La salida de González-Bueno y la llegada de Armengol ocurren en un momento en que el sector bancario español encara importantes retos, desde la presión competitiva de nuevos actores fintech hasta la gestión del impacto de la inflación y subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo. Además, la mayor inestabilidad geopolítica global aporta un entorno que exige agilidad y solidez financiera.
El Sabadell, que fue fundado hace más de 130 años, ha mostrado su capacidad de adaptarse a los cambios sin perder el foco en sus clientes y accionistas. Tras la desinversión en TSB y su vuelta a la concentración en España, el banco pretende fortalecer su posición centrada en las pymes y particulares, reforzando la banca digital y los servicios personalizados que le han caracterizado.
Los próximos años marcarán si los planes trazados por Armengol y el consejo de administración pueden materializarse en un crecimiento sostenible y en el aumento del valor para los accionistas, en un entorno competitivo y económico que sigue siendo exigente.
Para profundizar en los resultados financieros del Sabadell, se pueden consultar los informes publicados en su web oficial y el análisis de mercado que realiza la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El Banco de España también publica información sobre el sector que aporta contexto macroeconómico y regulatorios relevantes para entender la evolución y perspectivas del banco y el sistema financiero español en general.