Telefónica está a punto de cerrar la compra de Lineox, una empresa dedicada a los radioenlaces para telecomunicaciones, por un valor aproximado de 80 millones de euros. La operación implica la recompra de activos que la compañía había externalizado hace años, siguiendo una estrategia renovada para recuperar el control de infraestructuras críticas de su red.
Lineox fue creada tras la adquisición de Asterion Industrial en 2020, cuando compró cerca de 11.000 radioenlaces digitales que pertenecían a Telefónica. Estos enlaces tienen la función de conectar mediante microondas las torres de telefonía móvil en zonas donde no llega la fibra óptica. La mayoría corresponden a áreas rurales o con tráfico reducido, donde desplegar fibra no resulta rentable.
El interés de Telefónica pasa por reincorporar estos activos tecnológicos para garantizar una mayor calidad en sus servicios y fortalecer la resiliencia de su red, un objetivo prioritario desde la llegada de Marc Murtra como presidente. Este enfoque se enmarca en una revisión de activos críticos que la empresa busca traer de vuelta tras años de externalización para reducir deuda y optimizar gestión.
Además de recuperar Lineox, Telefónica ha impulsado otras iniciativas para mejorar sus infraestructuras, como el acuerdo con Cellnex para suministrar baterías a más de 2.000 torres de telefonía móvil alquiladas a la empresa de infraestructuras. La intención es asegurar la continuidad del servicio en situaciones de emergencia y reducir posibles fallos.
Los radioenlaces son un método inalámbrico que usan microondas para conectar puntos distantes con visión directa, especialmente útil en territorios donde la instalación de fibra óptica no es viable por costos o complejidad de permisos. Aunque la fibra sigue siendo preferida por su velocidad y estabilidad, los radioenlaces sirven como complemento fundamental para mantener la cobertura y capacidad de transmisión, especialmente en zonas con menor densidad de población.
Cuando Asterion compró estos radioenlaces en 2020, Telefónica atravesaba un periodo en el que priorizaba la reducción de deuda mediante ventas de activos no estratégicos. Sin embargo, la dinámica del mercado y las necesidades de infraestructura han cambiado, llevando a la actual dirección a revertir aquella tendencia de desinversión y volver a controlar estos recursos tecnológicos esenciales.
El contrato de Asterion con Telefónica garantizaba el suministro de servicios de Lineox a la operadora como cliente principal, mientras Lineox también dio servicio a otros operadores que comparten las torres con Telefónica. Ahora, la reincorporación de Lineox simplificará y centralizará el control sobre parte de la red de acceso móvil.
Esta operación forma parte del posicionamiento estratégico más amplio de Telefónica para fortalecer su infraestructura, aumentar la calidad y fiabilidad de sus servicios y adaptarse al desafío que suponen las nuevas tecnologías 5G y la creciente demanda en zonas menos urbanas. La firma definitiva de la compra se espera para esta semana o la próxima, según fuentes próximas al acuerdo.
Para más detalles sobre la estrategia de Telefónica en infraestructura, puede consultarse el análisis en Expansión y las últimas novedades sobre acuerdos con Cellnex en El País.