En noviembre de 2024, una exposición de fotografía asturiana inició su recorrido en Shanghái, China. La muestra, aportada por seis creadores procedentes de Asturias, se ubicó inicialmente en el Qu Art Museum de Shozou. Dos años después, esta iniciativa cultural ha dado un salto importante y se presenta en Pekín, la capital china, como parte de la Beijing Dangdai Art Fair 2026.
La muestra, impulsada por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, ha evolucionado en cuanto a título pero mantiene intacta su esencia. Originalmente conocida como "¿De dónde sale ese espacio en mí? De olas, nubes y coraje", ha sido rebautizada como "La montaña sabe, el agua recuerda: narrativas sostenibles en el paisaje". Este cambio refleja una mayor atención a la sostenibilidad y a la forma en que el paisaje configura la identidad cultural, dos ejes sobre los que se articula la obra de los fotógrafos participantes.
Los seis artistas presentes en la exposición son Soledad Córdoba, Kela Coto, José Ferrero, Ramón Isidoro, Marcos Morilla y Javier Riera, fotógrafos con trayectorias sólidas en la escena cultural asturiana. Sus obras combinan técnicas contemporáneas con una profunda conexión con el entorno natural y social de Asturias. En conjunto, exploran cómo el paisaje y las memorias asociadas influyen en la construcción de la identidad personal y colectiva.
El apoyo del Instituto Cervantes de Pekín ha sido fundamental para la inclusión de esta exposición dentro del programa oficial de la Beijing Dangdai Art Fair, una de las ferias de arte contemporáneo más importantes de Asia. La feria comenzó el jueves y se extiende hasta el domingo, ofreciendo un escenario privilegiado para que la fotografía asturiana se conecte con un público internacional.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una apuesta creciente por la internacionalización de la cultura asturiana. Desde institutos culturales y la administración pública hasta las propias comunidades artísticas, confluyen esfuerzos para proyectar la riqueza artística regional en escenarios globales. El viaje de esta exposición a China ilustra esa estrategia, que busca abrir nuevos diálogos y posibilidades para los creadores locales.
China, con su creciente interés en las artes visuales contemporáneas, representa un mercado y un público con una sensibilidad especial hacia temáticas vinculadas al medio ambiente y la sostenibilidad. La presencia en Pekín no solo da visibilidad a los artistas asturianos, sino que también contribuye a un intercambio cultural basado en valores compartidos, como la protección del paisaje natural y la relevancia de la memoria colectiva.
El Qu Art Museum de Shozou, donde empezó la muestra, es reconocido por promover arte contemporáneo internacional en China, sirviendo como puente entre culturas. Su apoyo confirma la calidad y el interés internacional que despierta la propuesta asturiana, que ahora busca consolidarse en Pekín y seguir expandiéndose.
La fotografía, como medio, permite una mirada sintética y potente a cuestiones complejas. En esta muestra, la combinación de imágenes profundas con discursos sobre identidad, naturaleza y sostenibilidad ofrece a los espectadores una experiencia artística y reflexiva. La muestra aspira a trascender lo meramente visual para convertirse en una narrativa crítica y comprometida con los retos del presente.
Este proyecto es un paso más en la presencia creciente de artistas españoles en ferias y museos internacionales. También pone en valor el papel de instituciones como el Instituto Cervantes, que facilitan la difusión cultural más allá de nuestras fronteras. En concreto, su sede en Pekín está jugando un papel crucial para la promoción del arte ibérico en Asia.
En resumen, la exposición "La montaña sabe, el agua recuerda" representa la consolidación de un puente cultural entre Asturias y China. Tras su paso por Shanghái, ahora se presenta en la capital china en una feria de renombre, destacando tanto la calidad artística como la apuesta por temáticas de sostenibilidad y memoria vinculadas al paisaje. Este tipo de iniciativas representan una oportunidad para que la cultura asturiana alcance nuevos públicos y se inserte en el mercado global del arte contemporáneo.
Para más información sobre los artistas y la feria, se puede consultar la página del Instituto Cervantes en Pekín y el Qu Art Museum de Shozou, que albergaron y apoyaron esta muestra. La evolución y recepción de este proyecto servirán para planificar futuras exportaciones culturales desde Asturias que fortalezcan la proyección internacional de la región.