Las posiciones bajistas vuelven a Banco Sabadell después de un largo periodo sin actividad relevante. El hedge fund británico Marshall Wace ha aumentado sus ventas a corto, superando el umbral del 0,5% que obliga a notificar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este movimiento no se veía desde noviembre de 2021 y llega tras casi siete meses sin posiciones cortas desde el fracaso de la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA, anunciada en octubre pasado.
Desde aquel fracaso, Sabadell ha incrementado su valor en bolsa un 83,2%, aunque este crecimiento no ha alcanzado el rendimiento general del sector bancario español, que ha superado el 105%. La entrada de Marshall Wace coincide con la presentación de los resultados del primer trimestre y la inminente distribución de un dividendo extraordinario por un importe total de 2.500 millones de euros, que se abonará el 29 de mayo.
El dividendo, de 0,50 euros por acción, procede de la venta de la filial británica TSB al Banco Santander. Según el precio actual de la acción, este pago supone una rentabilidad del 15%. Para recibirlo, los inversores deben ser propietarios de acciones antes del cierre del 26 de mayo, ya que el día 27 el precio descontará el importe del dividendo, ajustando así su valor en el mercado.
Expertos bursátiles han destacado que la proximidad del reparto ha ayudado a estabilizar el precio de la acción en días recientes. Precisamente, tras presentar los resultados trimestrales el 5 de mayo, Sabadell cotiza en niveles muy similares. Sin embargo, en las últimas seis sesiones, la acción ha tenido un desempeño inferior al índice sectorial del Ibex 35 Bancos. Esto podría deberse a que algunos inversores optan por vender tras cobrar el dividendo, lo que genera presión bajista en el valor.
En este contexto, Marshall Wace ha reaparecido aprovechando este momento de pausa en la bolsa. A lo largo de 2024, la cotización de Sabadell acumula una caída del 2,2%, con la atención puesta en cómo el banco compensará la salida de TSB de su balance y resultados. El grupo mantiene la expectativa de obtener un beneficio superior a 1.700 millones de euros este año, pese a la pérdida de los 318 millones que TSB aportó en beneficios en 2023.
El mercado calcula que, además de las plusvalías de unos 300 millones derivadas de la venta de TSB, la entidad se beneficiará de las subidas previstas en los tipos de interés en la zona euro. No obstante, Sabadell deberá confirmar que puede cumplir sus metas operando exclusivamente en el mercado español, pues la desinversión en Reino Unido marca un cambio estratégico relevante.
Actualmente, los analistas mantienen un precio objetivo para Sabadell de 3,58 euros por acción, lo que implicaría superar el récord histórico alcanzado en enero de 2024, cuando tocó los 3,44 euros. Para alcanzar ese nivel, la entidad debería ganar cerca de un 9% desde su cotización actual. Un 37% de las firmas de análisis aconsejan comprar, mientras que solo un 8% recomienda vender, lo que refleja un sentimiento mayoritariamente positivo.
La decisión de Marshall Wace de volver a abrir posiciones cortas en Sabadell refleja la cautela ante esta etapa de transición para el banco. Su recuperación y capacidad de mantener resultados sólidos tras la venta de TSB son el foco para inversores y analistas, que vigilan de cerca cada movimiento en las próximas semanas.
Para quienes quieran conocer más detalles, el análisis completo de la CNMV sobre ventas a corto fijas el umbral del 0,5% como nivel de aviso obligatorio. Por otro lado, los resultados trimestrales y el dividendo extraordinario figuran en los informes oficiales de Sabadell. Más contexto se puede consultar en la información oficial de Banco Sabadell y en reportes de mercado sectorial del Ibex 35, que reflejan tendencias del sector financiero en España.