ACS ha sorprendido al mercado con una operación financiera valorada en 1.900 millones de euros destinada a impulsar su plataforma de data centers y otros proyectos tecnológicos y de infraestructura. La multinacional, presidida por Florentino Pérez, lanzó una colocación acelerada de nuevas acciones equivalente al 2% de su capital, por un importe aproximado de 700 millones de euros, además de liquidar contratos de permutas financieras valorados en 1.100 millones de euros.
La finalidad principal de esta fuerte captación de fondos es financiar su plataforma de centros de datos, participada por el fondo GIP, así como ampliar su inversión en infraestructura digital y tecnológica. Entre los ámbitos de inversión se incluyen centros de datos, instalaciones para semiconductores y equipamientos vinculados a la inteligencia artificial en mercados clave como Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia-Pacífico. ACS también destinará recursos a fortalecer sus capacidades en ingeniería integral y construcción modular, esenciales para llevar a cabo proyectos de infraestructura de nueva generación con mayor eficiencia.
El cierre de esta colocación acelerada estaba previsto para antes de la apertura del mercado, con Bank of America, CaixaBank y Société Générale como coordinadores globales de la operación. Los precios de las acciones de ACS han tenido una leve caída en la sesión, situándose en 131,7 euros por acción, aunque la compañía acumula un crecimiento bursátil cercano al 56% en lo que va de año. Esta subida ha incentivado a la empresa a estudiar un posible split de acciones para facilitar su contratación y atraer a más inversores minoritarios.
Florentino Pérez, mayor accionista con un 14,58% de las acciones, y Criteria, el brazo inversor de La Caixa con un 9,36%, han confirmado su participación en esta ampliación para evitar la dilución de sus participaciones. Rosán, sociedad patrimonial de Pérez, ha comprometido la compra de 1,2 millones de acciones, mientras que Criteria se ha comprometido a adquirir hasta 4,07 millones de acciones, con la condición de no superar el 25% de la colocación acelerada. Este respaldo de los socios principales fue aprobado por el consejo de administración dada la vinculación de las operaciones.
Esta operación financiera llega en un momento de fortaleza para ACS. En el primer trimestre de 2026, la empresa registró un crecimiento del beneficio del 21,5%, alcanzando 232 millones de euros. Su negocio en Estados Unidos, especialmente a través de la filial Turner, se ha consolidado como el principal motor de crecimiento, apoyando un objetivo operativo para el cierre del año que supera los 1.000 millones de euros.
Además, ACS cuenta con un plan activo de desinversiones no estratégicas que aspira a generar alrededor de 3.000 millones de euros adicionales. Con esta estrategia combinada de ampliación de capital y optimización de activos, la empresa busca asegurar recursos sostenibles para su expansión en sectores tecnológicos y en infraestructuras tradicionales, con el fin de ofrecer a sus accionistas retornos sólidos y generación recurrente de caja a largo plazo.
Este impulso en el ámbito digital marca un cambio estratégico en ACS, orientándose hacia proyectos de alto valor añadido relacionados con nuevas tecnologías y mercados en crecimiento. La apuesta por infraestructuras ligadas a la inteligencia artificial y los semiconductores refleja la búsqueda de posicionamiento en sectores emergentes que aporten crecimiento robusto y diversificación a la cartera de la compañía.
Más información sobre la operación y los planes de ACS puede consultarse en la nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y en los informes financieros publicados recientemente, que detallan las perspectivas y resultados favorables de la empresa en sus mercados clave.
Este movimiento financiero refuerza la presencia de ACS no solo en Europa y América, sino también en Asia-Pacífico, lo que contribuye a globalizar su actividad y capturar oportunidades vinculadas a la transformación digital de infraestructuras a nivel mundial.