Volvo ha abierto el periodo de pedidos en España para el EX60, su nuevo SUV eléctrico de tamaño familiar, con una autonomía máxima de 810 kilómetros en ciclo combinado WLTP y un precio de partida de 64.900 euros. El modelo llega para competir directamente en el segmento premium de los eléctricos de largo alcance, un espacio donde hasta ahora el BMW i3 era el único que superaba esa barrera con sus 900 kilómetros declarados.
El dato más llamativo del EX60 no es solo la autonomía, sino la combinación de esta con unas dimensiones propias de un SUV familiar: 4,8 metros de longitud, 1,9 de anchura y 1,64 de altura. Eso lo diferencia claramente del berlina sedan de BMW, que logra su mayor alcance en parte gracias a una carrocería mucho más aerodinámica. El Volvo también ofrece 523 litros de maletero trasero más 58 litros en el frontal, un peso de 2.405 kilogramos en su versión más potente y tracción total permanente mediante dos motores eléctricos, uno por eje.
Tres versiones, una misma plataforma
El EX60 se comercializa en tres configuraciones. La entrada de gama, denominada P6 Electric, parte de 64.900 euros, monta una batería de 80 kWh y desarrolla 374 CV. La versión intermedia P10 arranca en 67.925 euros con 91 kWh y 510 CV. La versión tope de gama, la P12, tiene un precio de partida de 73.975 euros, bate los 680 CV y equipa la batería de 112 kWh con capacidad útil —la que da los 810 kilómetros de autonomía— sobre una arquitectura eléctrica de 800 voltios. Todos los precios están indicados sin ayudas ni descuentos aplicables.
Esta arquitectura de alta tensión es precisamente la que permite las velocidades de carga que Volvo pone como argumento de venta: el EX60 puede absorber hasta 400 kW de potencia de carga en cargadores ultrarrápidos compatibles, lo que se traduce en recuperar 340 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos. La marca garantiza la batería durante 10 años para todos los compradores.
El vehículo se fabrica en Gotemburgo, Suecia, sobre la nueva plataforma SPA3 de Volvo Cars, y sus funciones de conducción asistida e infoentretenimiento están basadas en la plataforma de inteligencia artificial Nvidia Drive. Las primeras unidades para clientes españoles comenzarán a entregarse este verano.
Contexto de mercado: eléctrico con ambición familiar
Volvo ha tenido que incrementar los volúmenes de producción previstos para 2026 ante la demanda registrada en Suecia, Alemania y otros mercados europeos. Según la propia marca, el ritmo de entrada de pedidos supera claramente al que tuvo el EX30 —su SUV eléctrico compacto— tras su presentación mundial en 2023, aunque aquel modelo opera en un segmento de mayor volumen y precio más bajo. En España, la compañía aspira a vender al menos 1.000 unidades del EX60 durante este año.
El lanzamiento llega en un momento delicado para la marca a nivel global. Según los datos de ventas publicados por Volvo Cars, el fabricante sueco entregó 153.316 vehículos en el primer trimestre de 2026, lo que supone una caída del 11% respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, España se mueve en sentido contrario: 3.207 unidades matriculadas entre enero y marzo, un 5,2% más que en el mismo trimestre del año anterior. El modelo más vendido sigue siendo el XC60 con 1.299 unidades, mientras que el EX30 lidera entre los eléctricos con 360 matriculaciones y un crecimiento del 56,5%.
En ese contexto, el EX60 tiene un papel estratégico claro: ocupar el espacio que el XC60 —el SUV híbrido enchufable más vendido de la gama— deja libre en el segmento puramente eléctrico. La propia marca reconoce que el precio del EX60 es equiparable al del XC60, lo que convierte la decisión de compra en una elección directa entre tecnología híbrida y eléctrica pura para un perfil de cliente similar.
El consejero delegado de Volvo Car España, José María Galofré, subrayó en la presentación que el modelo representa "la verdadera transformación hacia lo que quiere el cliente", mientras que Anders Bell, director de tecnología de Volvo Cars, aseguró que el EX60 "está diseñado para cambiar las reglas del juego". Más allá del lenguaje corporativo habitual, los números de reservas en mercados como Alemania y Suecia parecen respaldar, al menos de momento, ese optimismo.