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ASML supera previsiones y se corona como la mayor empresa europea

El fabricante neerlandés de chips eleva su guía para 2026 hasta los 40.000 millones gracias al boom de la IA.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026Actualizado hace 8 h·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: ASML supera previsiones y se corona como la mayor empresa eu · El Diario Joven

El fabricante neerlandés de equipos para semiconductores ASML ha publicado unos resultados del primer trimestre de 2026 por encima de lo que esperaba el mercado y ha aprovechado el momento para elevar su guía de ingresos anual. La combinación de ambos factores ha catapultado a la empresa a la cima de la bolsa europea: su capitalización supera ya los 500.000 millones de euros, lo que la convierte en la compañía cotizada de mayor valor de todo el continente.

Las cifras del primer trimestre hablan por sí solas. ASML registró unas ventas de 8.760 millones de euros y un beneficio neto de 2.760 millones, frente a los 7.740 millones en ventas y los 2.360 millones en beneficios del mismo periodo del año anterior. El crecimiento interanual ronda el 13% en ventas y supera el 17% en beneficio neto, unos ritmos que el propio mercado no anticipaba con tanta contundencia.

El motor detrás de estos números tiene un nombre claro: la inteligencia artificial. La explosión en la construcción de centros de datos a escala global está disparando la demanda de chips avanzados, y esos chips no se pueden fabricar sin los equipos de litografía ultravioleta extrema (EUV) que produce ASML. La empresa con sede en Veldhoven es, hoy por hoy, el único fabricante del mundo capaz de suministrar esta tecnología. Cada máquina puede llegar a costar hasta 300 millones de dólares y es imprescindible para grabar los circuitos más pequeños en los semiconductores de última generación.

Previsiones al alza y capacidad de producción ampliada

Ante este escenario, la dirección de ASML ha revisado al alza su horquilla de ingresos para el conjunto de 2026: ahora estima que se situará entre 36.000 y 40.000 millones de euros, frente a la previsión anterior de entre 34.000 y 39.000 millones. Los analistas consultados por LSEG manejaban un consenso de 37.700 millones, lo que sitúa el nuevo rango en línea o por encima de las expectativas del sector.

El director financiero, Roger Dassen, fue más allá y ofreció datos concretos sobre la capacidad de fabricación. Según Dassen, la compañía tiene previsto enviar 60 equipos EUV de baja apertura numérica en 2026, un 25% más que en 2025, y ampliar esa cifra hasta 80 unidades en 2027. Unos números que buscan responder a las dudas del mercado sobre si ASML puede realmente seguir el ritmo de una demanda que, según el CEO Christophe Fouquet, supera actualmente a la oferta disponible.

"Nuestros clientes están acelerando sus planes de expansión de capacidad para 2026 y años posteriores, y han incrementado su demanda prevista a corto y medio plazo", señaló Fouquet en la presentación de resultados. Entre esos clientes figuran nombres como TSMC, el gigante taiwanés que fabrica los procesadores de Nvidia y Apple, así como otros fabricantes de chips que compiten por ganar posiciones en la cadena de suministro de la IA.

El respaldo de los analistas y la posición de monopolio

El ascenso bursátil de ASML, cercano al 40% desde enero, no ha pasado desapercibido en los grandes bancos de inversión. UBS ha incluido a la empresa en su lista de las diez acciones de inteligencia artificial con mejor perspectiva de rentabilidad, y también la ha seleccionado como parte de su grupo de "Líderes Europeos", una cesta de compañías del continente que, a juicio del banco suizo, están mejor posicionadas para beneficiarse de tendencias estructurales como la IA, la automatización y la transición energética.

El argumento central de UBS descansa en la posición de cuasi monopolio que ostenta ASML en la tecnología EUV. Sin competidores reales en este segmento, la empresa disfruta de un poder de fijación de precios poco habitual en la industria tecnológica y de una visibilidad sobre la demanda futura que pocas compañías pueden presumir. Eso, en un entorno de incertidumbre macroeconómica como el actual, es un activo difícil de ignorar para los inversores institucionales.

La escasez de chips de memoria y la aceleración en la construcción de infraestructura para IA completan el cuadro. Mientras la carrera por la capacidad de cómputo siga acelerándose entre las grandes tecnológicas estadounidenses y asiáticas, ASML ocupa una posición en la que prácticamente toda esa demanda pasa, antes o después, por sus máquinas. Un privilegio industrial que, al menos por ahora, no tiene fecha de caducidad a la vista.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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