Vinod Khosla llegó a Estados Unidos desde la India en 1976 sin recursos ni contactos. Se instaló en San Francisco, en plena eclosión de Silicon Valley, donde estudió un MBA en Stanford y comenzó a invertir en tecnología. Hoy, con una fortuna valorada en 13.700 millones de dólares según Forbes, es un referente en capital riesgo y fundador de Khosla Ventures.
Su inversión en tecnologías emergentes como la biomedicina, la robótica y la inteligencia artificial lo posicionó como pionero, siendo su firma la primera en apostar por OpenAI hace una década, empresa valorada ahora en más de 850.000 millones de dólares. Khosla representa el sueño americano aunque reconoce que la suerte es clave para alcanzarlo.
En una entrevista con The Wall Street Journal, Khosla se mostró a favor de que los millonarios asuman una mayor carga fiscal para corregir disparidades sociales crecientes. Critica que el sistema impositivo actual es «un desastre», especialmente ante el auge de la inteligencia artificial. Asegura que la riqueza se concentrará más en el capital que en el trabajo y propone que el impuesto a las ganancias de capital y el gravamen sobre los ingresos ordinarios sean iguales, eliminando esta diferencia que perjudica a los trabajadores.
Este planteamiento contrasta con el debate político centrado en aumentar el impuesto sobre el patrimonio, una medida que suele provocar la fuga de millonarios a estados con menor presión fiscal, como Miami o Texas. Khosla advierte que no todas las subidas impositivas son efectivas y que ese enfoque no soluciona el problema subyacente.
El inversor no piensa abandonar California a pesar de que en noviembre se votará un impuesto del 5% para quienes tengan un patrimonio neto superior a 1.000 millones de dólares. Desde sus oficinas en Menlo Park, afirma que seguirá residiendo allí y adaptándose a los debates fiscales sin huir.
Khosla también defiende la implantación de una renta básica universal. Recuerda que muchos empleados del sector servicios en Estados Unidos viven al límite económico y que, debido a la automatización y la inteligencia artificial, en el futuro gran parte del trabajo manual estará realizado por robots. Esto, según él, abre la puerta a una sociedad de abundancia donde trabajar sea una elección y no una necesidad.
La posibilidad de eliminar la precariedad pasando por una educación gratuita y la eliminación de cargas como la hipoteca está en el horizonte, pero para ello, insiste en que los ciudadanos deben adaptarse y aprender a convivir con la inteligencia artificial o sufrirán las consecuencias.
Vinod Khosla, fundador de Sun Microsystems y defensor de «imaginar lo imposible», subraya que su éxito ha venido de arriesgar y apostar por grandes ideas. Ahora apuesta por un sistema fiscal más justo y un futuro en el que la tecnología permita mayor bienestar social para todos.
Para más información sobre la valoración de OpenAI y su impacto en el sector tecnológico, se puede consultar Forbes. Sobre las implicaciones fiscales en Estados Unidos y el debate sobre la renta básica, el informe del Brookings Institution ofrece un análisis detallado. Finalmente, las predicciones y propuestas de Khosla sobre el impacto de la IA están recogidas en la entrevista original en The Wall Street Journal.