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Trump anuncia contacto Israel-Líbano pero Beirut lo desmiente

Washington impulsa negociaciones de alto el fuego mientras las diferencias entre ambas delegaciones siguen siendo profundas.

Por Carlos García·jueves, 16 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Trump anuncia contacto Israel-Líbano pero Beirut lo desmient · El Diario Joven

Donald Trump sorprendió este miércoles con un mensaje en su red social Truth Social en el que anunciaba que los líderes de Israel y Líbano hablarían al día siguiente, en el marco de las negociaciones mediadas por Estados Unidos para alcanzar un alto el fuego que ponga fin a los ataques israelíes en territorio libanés. Sin embargo, el Gobierno de Beirut salió rápidamente a desmentir que tuviera conocimiento de ningún contacto próximo a ese nivel, lo que dejó en el aire el alcance real del anuncio presidencial.

En su publicación, Trump aseguró estar intentando dar "espacio para respirar" entre los dos países y afirmó que hacía aproximadamente 34 años que sus líderes no hablaban directamente. El mensaje no especificaba a qué figuras concretas se refería, lo que generó confusión inmediata. La Casa Blanca no ofreció aclaraciones adicionales en las horas posteriores.

El encuentro de Washington, punto de partida

El antecedente más reciente de este proceso diplomático tuvo lugar el martes, cuando el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, se reunieron durante dos horas y media en Washington bajo la presencia del secretario de Estado Marco Rubio. Fue el encuentro bilateral de más alto nivel entre ambos países desde 1993, según informaron fuentes diplomáticas.

Tras esa reunión, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó que "todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en una fecha y lugar mutuamente convenidos". Una declaración que apunta a que el proceso está en marcha, pero que también deja claro que los detalles logísticos aún están por definir. Eso contrasta con el tono optimista y precipitado del mensaje de Trump.

Un detalle relevante del encuentro de Washington es que el grupo chií Hezbolá quedó excluido de las negociaciones. Israel lo exige como condición para cualquier acuerdo, dado que considera a la milicia libanesa la principal amenaza en su frontera norte. Para Beirut, sin embargo, esa exclusión complica enormemente la implementación de cualquier acuerdo, ya que Hezbolá controla amplias zonas del sur del país.

Las posiciones siguen muy alejadas

Las diferencias entre ambas delegaciones son sustanciales. El Gobierno libanés reclama un alto el fuego inmediato que abra paso a un diálogo político más amplio, sin condiciones previas. Israel, en cambio, rechaza esa secuencia y exige el desarme total de Hezbolá antes de cualquier acuerdo duradero. Además, Tel Aviv reclama la creación de una zona de seguridad en el sur del Líbano, entre la frontera israelí y el río Litani, que le permita controlar ese corredor estratégico.

Esas exigencias israelíes son vistas en Beirut como una demanda de facto de soberanía sobre territorio libanés, lo que hace muy difícil el acuerdo en el corto plazo. El Gobierno del primer ministro libanés no tiene capacidad real para desarticular a Hezbolá por su cuenta, y ninguna de las partes ha dado señales de ceder en sus posiciones de partida.

Mientras tanto, los ataques israelíes en Líbano no se han detenido. Este mismo martes, mientras los embajadores se reunían en Washington, Israel continuó con operaciones militares en territorio libanés, según informó la agencia EFE. Tel Aviv ha dejado claro que no incluye a Líbano en la tregua que Estados Unidos acordó con Irán la semana pasada, y que seguirá actuando militarmente hasta que considere neutralizada la amenaza de Hezbolá.

Más de 2.000 muertos en seis semanas

El contexto humanitario añade urgencia a las negociaciones. En las últimas seis semanas de enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y Hezbolá, han muerto más de 2.000 personas y más de un millón han tenido que abandonar sus hogares en el Líbano, según los datos recogidos por organismos internacionales. El Gobierno de Benjamín Netanyahu justifica las operaciones alegando el lanzamiento continuado de cohetes por parte de la milicia chií contra el norte de Israel.

La diplomacia estadounidense está jugando un papel central en este proceso. Washington es el único actor con capacidad de presionar a Israel, aunque esa influencia tiene límites claros cuando el ejecutivo israelí considera que están en juego intereses de seguridad nacionales. El hecho de que Trump haya hecho un anuncio público sin coordinación aparente con las partes refleja también la naturaleza impredecible de su estilo diplomático, que en ocasiones acelera procesos pero en otras los complica.

El próximo paso dependerá de si Israel y Líbano logran acordar una fecha y lugar para reanudar las negociaciones directas. Por ahora, el optimismo de Trump no encuentra respaldo en las capitales implicadas.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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