La disputa entre Telefónica y la británica BT se ha intensificado en el mercado de banda ancha en Reino Unido. VMO2, la empresa conjunta de Telefónica y Liberty Global, acusa a BT de utilizar tácticas para "estrangular" a la competencia, justo cuando esperan la autorización para adquirir Netomnia y consolidarse como rival en fibra.
La tensión se disparó tras el fichaje de Ses Indy, un directivo veterano de BT y Openreach, por nexfibre, la sociedad formada por Telefónica, Liberty e InfraVia que negocia la compra de Netomnia. Indy, con una década de experiencia en Openreach, ha sido clave en la relación con operadores como Sky y Vodafone, y su incorporación supone un duro revés para BT.
La operación de adquisición de Netomnia que espera luz verde del regulador británico (CMA) está valorada en 2.000 millones de libras (unos 2.300 millones de euros), con planes de inversión adicionales que superarían los 4.000 millones de euros. Este movimiento busca crear un contrapunto significativo a Openreach, la filial de fibra de BT con posición dominante.
Mientras se tramita esta aprobación, BT ha anunciado una campaña comercial para incentivar la captación de clientes ofreciendo un bono de 50 libras (casi 60 euros) en áreas donde compite directamente con VMO2. Esta estrategia ha sido cuestionada por Telefónica y sus socios, que han pedido a la Autoridad de Mercado y Competencia (CMA) que rechace esta medida por afectar negativamente la competencia.
Ofcom, el regulador de telecomunicaciones británico, ha reconocido que está estudiando si la campaña de BT podría vulnerar las normas de competencia, aunque no ha emitido una resolución final. VMO2 denuncia que BT aprovecha su posición de monopolio para imponer descuentos que llegan incluso a ofrecer fibra gratis durante dos años a socios como Vodafone, Sky y TalkTalk, dificultando severamente la captación de clientes por parte de otros operadores.
El CEO de VMO2, Lutz Schüler, ha sido contundente al acusar a BT de usar su fuerza dominante para "hacer imposible competir" y luego aumentar precios. Por su parte, BT ha respondido que sigue compitiendo "duro pero justo" y que sus ofertas respetan las reglas regulatorias.
La convergencia de estos movimientos refleja una fase crucial en la competencia por el mercado mayorista y minorista de fibra en Reino Unido. Mientras nexFibra trabaja por consolidarse y dotar al país de una alternativa potente y nacional, BT apuesta por estrategias comerciales que pueden significar una mayor concentración y menos diversidad de operadores en el sector.
Este escenario adquiere especial relevancia en un contexto europeo que busca reducir monopolios en infraestructuras críticas y fomentar la competencia para impulsar la innovación y bajar precios para usuarios finales. La decisión de Ofcom y la CMA sobre esta disputa será clave para el futuro del mercado de banda ancha en el Reino Unido.
Para entender mejor el trasfondo de esta contienda, puedes consultar el comunicado oficial de Ofcom sobre competencia en telecomunicaciones y la información sobre la adquisición de Netomnia disponible en nexfibre.
En definitiva, la batalla entre Telefónica y BT no solo es un choque empresarial, sino una prueba para el regulador y para el modelo de competencia en el sector de las telecomunicaciones en un mercado estratégico como el británico.