Digi España, filial de la operadora rumana de telecomunicaciones, ha iniciado su cotización en la Bolsa de Madrid con una demanda que multiplica por cinco la oferta planteada. Entre los inversores institucionales destacados se encuentran Amundi, Bestinver, Janus Henderson, Thornburg y Wellington, junto con la familia Domínguez de la Maza, propietarios de Mayoral, que actúan como inversores ancla con una aportación de 100 millones de euros.
La colocación ha logrado órdenes por aproximadamente 1.200 millones de euros, a lo que se suman los 100 millones de los Domínguez de la Maza, reflejando la confianza del mercado en el proyecto. Se ha optado por incluir también hedge funds para aportar liquidez a la acción desde el primer día, aunque el grueso de las órdenes proviene de inversores a largo plazo. Entre las mayores posiciones destacan precisamente gestoras españolas, lo que subraya la buena acogida local.
La operación combina una oferta pública de suscripción (OPS) de 150 millones de euros en acciones nuevas y una oferta pública de venta (OPV) de 137 millones de títulos de Digi Romania, matriz que hasta ahora controlaba el 100% de la filial española. Si se ejerce la opción de sobresuscripción de 43 millones, el volumen total ascenderá a 330 millones de euros y Digi Romania mantendrá entre el 79,5% y el 82,4% del capital.
La compañía ha fijado el precio de salida en 5,60 euros por acción, situando la capitalización bursátil de Digi España en 1.662 millones tras la ampliación. La valoración corresponde a unas nueve veces su EBITDA, un objetivo en línea con las estimaciones previas al debut según EXPANSIÓN.
El capital neto recaudado, unos 136 millones tras descontar costes y un plan de incentivos para empleados que suma un bonus en acciones valorado en más de cinco millones, se destinará a la expansión de la red de fibra óptica y al despliegue de la red móvil propia, sin necesidad de incrementar su deuda para cubrir inversión en 2024.
Digi dejó aplazado su estreno a Bolsa en primavera debido a la inestabilidad en Oriente Próximo, pero al conseguir el respaldo del inversor ancla en junio garantizó el éxito de la salida. La familia Domínguez de la Maza pasa a ser el segundo accionista con un 6%, con un compromiso de inversión que representa cerca de un tercio de la operación.
El debut bursátil también ha impulsado la valoración de Digi Romania, que cotiza en Bucarest y ha visto duplicar su capitalización desde que se anunciara la salida a Bolsa en España. De unos 1.600-1.700 millones de euros ha pasado a cotizar entre 3.300 y 3.400 millones, reflejo del reconocimiento internacional al grupo que cuenta con fuerte presencia en Europa, incluyendo España, Italia, Portugal y Bélgica.
En términos de negocio, Digi España facturó en 2025 cerca de 929 millones de euros, creciendo alrededor de un 20% anual desde 2023, con un EBITDA ajustado de 175 millones. Para 2026 se prevén ingresos superiores a los 1.000 millones y un margen EBITDA estable en el entorno del 20%. La filial cuenta con más de 11 millones de clientes, repartidos entre móvil, banda ancha fija, telefonía fija y televisión de pago, alcanzando cuotas de mercado del 14% en banda ancha fija y el 13% en móvil.
Esta salida a Bolsa destaca por el interés de inversores institucionales y por la solidez financiera que proporciona a Digi España para sus planes de crecimiento, consolidando su apuesta en uno de los mercados europeos de telecomunicaciones con mayor expansión.