El Ministerio de Seguridad Social ha confirmado que, a partir de enero de 2026, la base mínima de cotización para los autónomos societarios, familiares colaboradores y aquellos sin ingresos declarados aumentará un 42%, pasando de 1.000 a 1.424 euros mensuales. Esta medida afectará a más de medio millón de trabajadores por cuenta propia y supondrá un incremento medio de 135 euros mensuales en sus cuotas.
Este cambio significa que la cuota mínima mensual a pagar será de 485 euros en 2026, frente a los aproximadamente 350 euros actuales. En términos anuales, la subida representa alrededor de 1.620 euros adicionales por trabajador. Considerando la cantidad de afectados, se estima que la Seguridad Social recaudará aproximadamente 1.550 millones de euros anuales por esta revisión.
Según los datos proporcionados por la Seguridad Social y analizados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), esta modificación de las bases mínimas elevará los ingresos del sistema en casi una décima del PIB de forma permanente. En su último informe sobre la regla de gasto en pensiones, la AIReF resalta que esta recaudación adicional contribuirá a fortalecer la sostenibilidad del sistema de pensiones.
La subida se enmarca dentro del proceso iniciado en 2022 para ajustar las cotizaciones de los autónomos según sus ingresos reales, que tiene como objetivo culminar en 2032 con cuotas alineadas a los rendimientos efectivos. La norma establece que la base mínima para los autónomos societarios y familiares debe equipararse a la base mínima del régimen general en 2026. Sin embargo, hasta ahora esa actualización no se había aplicado completamente, ya que el importe se había mantenido en 1.000 euros debido a la falta de actualización de los Presupuestos Generales del Estado desde 2023.
Este ajuste coincide con la congelación de cuotas para el resto de trabajadores autónomos, tras no conseguir un acuerdo con los agentes sociales para actualizar las tablas de cotización para el periodo 2026-2028. De esta forma, la subida afecta exclusivamente a un segmento concreto de autónomos que se encuentran en la base mínima y que representan un poco más de medio millón.
La medida ha generado controversia. Asociaciones de autónomos y partidos políticos han solicitado reconsiderar esta subida. Sin embargo, desde el Ministerio de Seguridad Social, liderado por la ministra Elma Saiz, se mantienen firmes en la aplicación de esta reforma, recordando que fue pactada en 2022 con sindicatos, asociaciones y la patronal.
La AIReF también destaca la importancia de este incremento para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones, especialmente tras la reforma que vincula las revalorizaciones a la inflación (IPC) sin necesidad de recortes o ajustes adicionales de ingresos al menos hasta 2050. El análisis señala que el gasto en pensiones se mantendrá en un promedio cercano al 14,6% del PIB entre 2022 y 2050, mientras las medidas de incremento de ingresos, como esta subida para autónomos societarios, suponen un fortalecimiento financiero notable.
En resumen, esta subida de cuotas refleja un paso importante en la reforma del sistema de cotización de autónomos, buscando mayor equidad y sostenibilidad, aunque plantea un reto económico para un número significativo de trabajadores por cuenta propia. La medida entra en vigor con carácter retroactivo desde enero de 2026 y podría sentar las bases para futuras actualizaciones vinculadas a los ingresos reales de los autónomos.
Para más detalles sobre la normativa, puede consultarse la orden publicada el pasado 31 de marzo y los informes de la AIReF sobre pensiones.