Samsung ha anunciado en Londres su renovada familia de móviles plegables Galaxy Z para 2026, incluyendo tres modelos: el tradicional Flip8, el Fold8 Ultra y la gran novedad, el Galaxy Z Fold8. Este último introduce un diseño más ancho y cuadrado, con dimensiones similares a un pasaporte, y se posiciona como una opción intermedia en precio y características.
Este lanzamiento llega en un momento en el que Apple también estaría preparando su primer teléfono plegable, por lo que Samsung parece acelerar para mantener su dominio en este mercado emergente. David Alonso, vicepresidente y responsable de Mobile Experience en Samsung España, destaca que la llegada de nuevos actores puede impulsar la innovación y popularizar esta tecnología.
El nuevo Galaxy Z Fold8 pesa apenas 201 gramos, siendo el Fold más ligero hasta la fecha, y ofrece un grosor de 4,5 mm desplegado y 9,7 mm al doblarlo. Incorpora una pantalla principal de 7,6 pulgadas con una relación de aspecto 4:3, ideal para consumir contenido en redes sociales como Instagram o TikTok, además de navegar y leer libros digitales. En el exterior, cuenta con un panel de 5,5 pulgadas con formato 10:16.
Equipado con el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, el Fold8 integra una batería de 4.800 mAh y una cámara dual de 50 megapíxeles (gran angular y ultra gran angular). La memoria RAM alcanza hasta 16 GB con capacidad de almacenamiento interna de 1 TB, apuntando a usuarios que buscan un equilibrio entre potencia y diseño compacto.
Por encima se sitúa el Galaxy Z Fold8 Ultra, el nuevo tope de gama plegable de Samsung. Este terminal presume de tener la pantalla más grande montada en un Fold, de 8 pulgadas, con un brillo máximo de 3.000 nits, perfecta para creadores de contenido profesional. Cuenta con una cámara principal de 200 megapíxeles, ultra gran angular de 50 MP, mejoras en modos nocturnos y grabación en 8K, acompañado también del mismo chip que el Fold8 pero con batería ampliada a 5.000 mAh y carga rápida.
Para completar la línea, el Galaxy Z Flip8 mejora la experiencia del modelo anterior con una carcasa más delgada y ligera (180 gramos y 6,1 milímetros desplegado). Su pantalla principal es de 6,9 pulgadas, mientras que en el exterior estrena una nueva FlexWindow de 4,1 pulgadas que funciona como interfaz para inteligencia artificial, facilitando el acceso a aplicaciones sin necesidad de desplegar el dispositivo. Usa un procesador Exynos 2600 y batería de 4.300 mAh.
Estos tres terminales comparten la incorporación del sistema Flex Titanium en sus bisagras, que combina aleación y placas de titanio para mejorar la fluidez del plegado y minimizar la visibilidad del pliegue en la pantalla, un avance notable en la experiencia de usuario.
En cuanto a precios, el Galaxy Z Fold8 partirá de 1.999 euros en su configuración básica de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. El Fold8 Ultra eleva el coste mínimo a 2.199 euros, y su versión más avanzada con 16 GB y 1 TB llega hasta los 2.799 euros. El Flip8 también experimenta un incremento y estará disponible desde 1.299 euros.
Las reservas ya están abiertas con descuentos en la compra anticipada hasta el 6 de agosto, y el lanzamiento oficial se realizará el 7 de julio de 2026. Los terminales estarán disponibles en colores básicos como grafito y blanco, además de tonos exclusivos para cada modelo vendidos únicamente online.
Samsung diversifica así su estrategia con tres plegables orientados a perfiles distintos: el Fold8 para consumir contenido de forma inmersiva, el Fold8 Ultra pensado para productividad y creación avanzada, y el Flip8 para quienes buscan movilidad y estilo sin renunciar a la funcionalidad.
Esta apuesta reafirma la posición de Samsung como líder en la categoría plegable, afrontando la competencia creciente de Apple y otras marcas a medida que esta tecnología gana terreno en el mercado global de smartphones. Para más detalles técnicos y especificaciones, Samsung ofrece información oficial en su sitio web.
Además, expertos en el sector apuntan que el desarrollo de nuevos formatos como este Fold8 es clave para ampliar el uso de dispositivos plegables y acelerar la innovación en pantallas flexibles y diseño móvil, un segmento que sigue en rápida evolución.
Este lanzamiento refleja también los retos actuales de la industria, como el aumento de costes en componentes que ha obligado a Samsung a subir ligeramente el precio de sus dispositivos, a pesar de su capacidad tecnológica y planificación en la fabricación, como explica la empresa en sus declaraciones recientes. Más información sobre el impacto de la crisis de chips y la estrategia de precios se puede consultar en informes de mercados tecnológicos.