El Canal de Isabel II celebra 175 años desde que comenzó a suministrar agua potable a Madrid, una red que hoy cubre a siete millones de habitantes. Con más de 18.000 kilómetros de conducciones, supera incluso a la extensión de autovías y autopistas estatales.
El origen del proyecto se remonta a 1851, cuando la reina Isabel II impulsó esta obra para solucionar la falta de recursos hídricos en la capital, que carecía de ríos importantes como otros grandes ciudades europeas. Desde entonces, el agua ha llegado a Madrid por un canal que inicialmente medía 72 kilómetros, utilizando recursos de ríos como el Jarama, el Sorbe y el Lozoya, y que se extiende hasta la actualidad a través de una compleja infraestructura.
Mariano González, consejero delegado del Canal, destaca el enfoque de gestión basado en la anticipación a situaciones de escasez, manejando el agua como un bien limitado y valioso. La empresa pública gestiona en la actualidad un completo ciclo integral del agua que incluye captación, tratamiento, transporte, distribución y reciclaje.
Este sistema avanzado se apoya en más de 300 depósitos, 13 embalses, 14 estaciones de tratamiento y 155 depuradoras, además de plantas de regeneración que permiten reutilizar el agua para diferentes fines. La mayor parte del transporte se realiza por gravedad, lo que reduce costes energéticos y mejora la sostenibilidad.
El modelo de gestión de Canal de Isabel II es supraterritorial, dado que conecta a numerosos municipios de la Comunidad de Madrid para garantizar un suministro estable independientemente de condiciones climáticas o locales. Además, la empresa está involucrada en un proceso de modernización con la implantación de tecnologías como la telelectura que permitirá optimizar el control del consumo y uso del agua.
En términos financieros, la empresa no busca maximizar beneficios, pero mantiene resultados positivos con una cifra de negocio cercana a los 984 millones de euros y un beneficio neto superior a 141 millones en 2025, lo que asegura su solvencia para mantener y renovar la infraestructura necesaria.
Respecto a la calidad del agua, Madrid disfruta de una agua de mineralización débil y pureza elevada, gracias a que la región es predominantemente granítica. Esto sitúa al agua madrileña entre las de mejor calidad en España, según los responsables del Canal.
Un ejemplo del consumo eficiente se pudo observar durante la final del Mundial de Fútbol 2022, cuando el consumo de agua cayó un 40% en la Comunidad de Madrid debido a la concentración del público frente a las pantallas y la regulación del consumo de bebidas durante el evento.
La compañía, con 3.253 empleados, se enfrenta al reto continuo de una gestión transparente, cercana y profesional para garantizar cantidad, calidad y continuidad del suministro hidráulico a una megaárea en constante crecimiento. El aniversario de 175 años es un hito que refleja la importancia de una gestión pública eficiente y tecnológicamente avanzada para un recurso básico y estratégico como el agua.
Para profundizar, se puede visitar la página oficial del Canal de Isabel II o consultar informes del Ayuntamiento de Madrid, que participa en su gestión.