SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk, ha fijado el precio de su acción en 135 dólares para su salida a bolsa, que se convertirá en la mayor OPV de la historia. La oferta pública inicial permitirá a la compañía captar alrededor de 75.000 millones de dólares, superando con mucho el récord previo establecido en 2019 por Aramco, que fue de 25.600 millones.
Con esta operación, la valoración de SpaceX se sitúa en cerca de 1,77 billones de dólares, una cifra que la coloca entre las diez mayores empresas cotizadas del mundo. La compañía comenzará a cotizar bajo el símbolo SPCX en el índice Nasdaq, con la expectativa de que el precio de apertura en el mercado pueda ajustarse según la demanda.
SpaceX no solo es una referencia en el sector aeroespacial, sino que también integra una división significativa de inteligencia artificial. En febrero de este año, SpaceX absorbió la firma xAI, desarrolladora del chatbot Grok, que a su vez está ligada a la red social X. Esto refleja la estrategia de Elon Musk de combinar exploración espacial y tecnología de IA para abrir nuevos mercados.
La compañía proyecta que el mercado total potencial que puede alcanzar es el más grande de la historia, con un valor estimado de 28.500 millones de dólares, de los cuales 26.500 millones corresponden a aplicaciones en inteligencia artificial dedicadas a infraestructura y uso corporativo. Además, SpaceX prevé que su presencia lunar será clave para mejorar la computación vinculada a la inteligencia artificial, un objetivo que Musk ha explicado recientemente en una entrevista difundida en la red social X.
El magnate ha desvelado sus planes para instalar centros de datos en el espacio y desarrollar satélites equipados con placas solares que gestionarán capacidades de IA. También destacó la futura fábrica "Terafab", una gran planta conjunta entre Tesla, xAI, SpaceX e Intel para la producción de chips de inteligencia artificial. Entre sus visiones más futuristas está la producción local de placas fotovoltaicas y radiadores en la Luna, con chips que podrían fabricarse allí o enviarse desde la Tierra.
Desde el punto de vista financiero, los analistas de Jefferies subrayan la importancia del inversor minorista en esta oferta, ya que se destinará hasta un 30% de las acciones para ellos, quienes representan casi el 20% del volumen total de negociación en Estados Unidos. Esto podría generar una mayor volatilidad inicial en el precio de las acciones. Estudios académicos sobre salidas a bolsa indican que la primera jornada suele presentar subidas medias cercanas al 19%, aunque el desempeño puede moderarse en fechas posteriores.
SpaceX no estará inmediatamente incluida en el índice S&P 500, dado que aún requiere cumplir con criterios de rentabilidad durante un año, pero podría incorporarse al Russell o al Nasdaq 100 en las próximas semanas. Este ingreso abriría la puerta a que numerosos fondos indexados y ETFs adopten sus acciones en sus carteras automáticamente.
La OPV de SpaceX también podría provocar movimientos de capital relevantes en sectores vinculados a la inteligencia artificial, semiconductores y fabricación de chips, aunque todo esto sin afectar la tendencia general del mercado, según expertos consultados.
Actualmente, SpaceX tiene tres grandes líneas de negocio: conectividad a través de la red de satélites Starlink; el segmento espacial, que incluye los lanzamientos con las naves Starship y Falcon; y el área de inteligencia artificial con centros de datos y tecnologías asociadas. Sin embargo, la empresa tuvo una pérdida neta de casi 5.000 millones de dólares en 2025 sobre unos ingresos de 18.674 millones, cifras que contrastan con las ganancias millonarias de otros gigantes tecnológicos.
El control de la empresa quedará firme en manos de Elon Musk, quien ostentará el 82,4% del poder de voto en la empresa cotizada y seguirá siendo la cabeza visible y decisiva de SpaceX. Esta salida a bolsa podría consolidar al magnate como la primera persona con una fortuna cercana a un billón de dólares gracias a su papel como accionista mayoritario.
La magnitud de esta oferta y la valorización récord de la empresa reflejan no solo la pujanza de SpaceX en el mercado aeroespacial, sino también la creciente importancia y expectativa sobre la inteligencia artificial aplicada a distintos sectores y territorios espaciales.
Para más detalles, puede consultarse la información publicada por Reuters y la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC).