Scope Ratings, creada en 2002 en Berlín por Florian Schoeller y Stefan Quandt, ha ido ganando protagonismo como alternativa europea frente a las tradicionales agencias estadounidenses de rating. Con una especialización inicial en activos alternativos, la firma amplió su actividad tras la crisis de deuda soberana al mercado corporativo, incorporando además varias adquisiciones y accionistas paneuropeos.
Desde 2014, Scope está registrada ante la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) como Institución Externa de Evaluación Crediticia (ECAI), una acreditación fundamental que avala su independencia y rigor. En 2023, logró otro hito decisivo: ser la primera y única agencia europea incluida en el Marco de Evaluación Crediticia del Eurosistema (ECAF) del Banco Central Europeo (BCE). Este reconocimiento coloca a Scope al nivel de las grandes agencias norteamericanas, permitiendo que sus calificaciones sean usadas en la política monetaria del BCE.
Carlos Romera, director general para España, lidera la oficina madrileña desde 2022. Su equipo, formado por 22 profesionales - 18 de ellos analistas - atiende a mercados clave como España, Reino Unido, Italia, Irlanda, Chipre y Malta. Entre sus clientes destaca el Instituto de Crédito Oficial y la Comunidad de Madrid, además de operaciones en financiación estructurada como bonos ABS. Desde su llegada a España en 2015, Scope ha calificado aproximadamente 1.000 emisores y 14.000 bonos, con un volumen total de deuda evaluado cercano a los 40 billones de euros.
El modelo de Scope se diferencia claramente de las agencias estadounidenses como Moody’s, Standard & Poor’s o Fitch. Mientras estas aplican muchas veces criterios globales genéricos, Scope realiza análisis personalizados que valoran factores propios de Europa, como las redes de seguridad social, los bancos de inversión públicos, garantías estatales y la intervención coordinada del BCE. Este enfoque reduce la volatilidad de sus calificaciones y evita correlaciones automáticas con las agencias internacionales, abriendo nuevas oportunidades de inversión para los mercados europeos.
Además, el accionariado de Scope busca ser cada vez más paneuropeo, con participación de entidades financieras y aseguradoras de Alemania, Francia, Países Bajos y Suiza, mientras esperan incorporar pronto a inversores españoles. Ni los fundadores ni los principales accionistas poseen la mayoría para prevenir conflictos de interés, lo que refuerza la independencia de sus evaluaciones.
El reconocimiento del BCE y el respaldo de inversores continentales validan a Scope como un actor clave para la integración y autonomía financiera europea. Su propósito es ofrecer un contrapunto sólido frente a las opiniones estadounidenses, contribuyendo así a la consolidación de la unión de mercados de capitales en Europa. Carlos Romera subraya que Europa debe construir su propia estrategia financiera y de servicios, siguiendo ejemplos de otros sectores como defensa.
Actualmente, Scope opera en todos los segmentos de mercado relevantes: instituciones financieras, emisores soberanos y públicos, financiación estructurada y de proyectos. La agencia combina análisis riguroso con conocimiento profundo del entorno europeo para dar una visión más ajustada del riesgo crediticio en el continente. Así, se posiciona como un referente nacional e internacional, consolidando una alternativa fiable frente a los gigantes estadounidenses en un escenario marcado por la necesidad de una mayor autonomía financiera europea.
Para conocer más sobre su papel y alcance en los mercados, se puede consultar información detallada en la propia página oficial de Scope o revisiones sobre la trayectoria de agencias de rating en Europa en informes de la ESMA.
Así, Scope representa una apuesta estratégica para que Europa disponga de una voz propia, independiente y adaptada a sus necesidades financieras, un paso clave para fortalecer su soberanía económica en un contexto global cada vez más complejo.