El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) cerró el año 2025 con unos beneficios de 7.253 millones de euros, lo que supone un aumento del 169% en comparación con 2024. Este crecimiento se debe principalmente a la fuerte revalorización de la participación que el Estado mantiene en CaixaBank a través de la sociedad BFA, así como a los dividendos recibidos del banco.
Por primera vez, el Frob realizó un pago directo al Tesoro Público de 550 millones de euros, correspondiente a una parte de los dividendos abonados por CaixaBank. En concreto, el fondo percibió un dividendo total de 770 millones, formado por 510 millones derivados de los resultados de 2024 y un dividendo a cuenta de 260 millones recibido en noviembre de 2025.
Álvaro López Barceló, presidente del Frob, destacó que esta operación marca un hito al convertir al fondo en un contribuyente neto para el Estado. Este cambio refleja una significativa recuperación de los recursos públicos invertidos en la banca durante la crisis financiera pasada, cuando se inyectaron ayudas para sanear el sistema.
Además, el Frob anunció que antes de finalizar 2026 abonará 200 millones como parte del pago pendiente del préstamo recibido del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en 2012-2013, destinado a rescatar el sistema financiero español y canalizado a través del propio fondo.
El principal motor del incremento en el beneficio ha sido la evolución positiva de la acción de CaixaBank, que subió un 99,48% durante 2025. La participación estatal en esta entidad se gestiona a través de BFA, una sociedad controlada íntegramente por el Frob que cerró el ejercicio con un patrimonio de 5.560 millones y plusvalías latentes que alcanzaron los 9.955 millones, de las cuales 6.554 millones se generaron solo en 2025.
Al cierre del año pasado, el valor contable de esta participación alcanzó los 15.467 millones de euros. Desde el anuncio de la fusión entre CaixaBank y Bankia en septiembre de 2020, la acción se ha revalorizado un 584,5%, lo que generó una reversión de deterioro contable de 6.505 millones en 2025.
El Frob también recoge que desde 2023 ha recibido dividendos acumulados por 1.722 millones, que junto con la valoración actual de la participación, reflejan una recuperación significativa de las inversiones públicas realizadas en el sector bancario.
Este resultado financiero robusto permite al Frob no solo cubrir sus compromisos pendientes, sino también contribuir con recursos importantes al Estado, consolidando así el retorno de las ayudas públicas inyectadas durante la crisis financiera. La mejora en la situación de CaixaBank y el impacto positivo en los activos gestionados por el fondo refuerzan la estabilidad del sistema bancario español y el modelo de gestión del Frob.
Para más detalles sobre la evolución del sistema bancario y la gestión del Frob, puede consultarse el análisis oficial disponible en EXPANSIÓN o la información financiera sobre CaixaBank en su web corporativa.
El caso del Frob ejemplifica cómo las participaciones públicas en entidades estratégicas pueden convertirse en una fuente de recursos para el Estado cuando reciben una gestión adecuada y se benefician de la recuperación económica y del mercado financiero.