Santander y BBVA han completado sus planes de financiación para 2026 con casi 21.000 millones de euros recaudados en bonos desde España. Esta decisión se ha acelerado debido al conflicto en Irán, que ha aumentado la volatilidad en mercados y las expectativas de subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Ambas entidades tenían previsto distribuir sus emisiones a lo largo del año, pero la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán ha tensionado los precios de la energía y ha avivado la inflación. El BCE, que mantuvo estables los tipos en abril, anticipa subidas en junio, septiembre y diciembre para contener la inflación, según indican las previsiones de los directivos del banco central.
El aumento en los costes de financiación es especialmente sensible para Santander y BBVA, cuyas necesidades financieras ascienden a miles de millones de euros. Cada punto básico adicional en los intereses tiene un impacto directo en sus cuentas, por lo que anticipar la colocación de deuda les permite asegurar mejores condiciones.
Santander ha emitido más deuda desde que comenzó el conflicto, sumando 5.990 millones de euros tras los 5.587 millones previos. Además, tiene prefinanciados 3.200 millones del próximo año, aprovechando las condiciones del mercado actual. En total, suma 14.777 millones solo en España para 2026, dentro de su objetivo anual de entre 14.500 y 19.500 millones.
Por su parte, BBVA ha recaudado 6.189 millones de euros, superando el mínimo previsto para el ejercicio, que estaba entre 6.000 y 8.000 millones. Destaca la emisión de 1.000 millones de dólares en bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1) el 30 de abril, una opción que inicialmente no contemplaba para este año pero que decidió aprovechar ante las condiciones favorables del mercado.
El escenario de incertidumbre no solo se relaciona con la guerra en Irán. Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y el posible impacto del shock energético en el crecimiento mundial aumentan la cautela entre las entidades financieras. Por ello, el adelanto en la obtención de fondos es visto como un movimiento estratégico para evitar pagos de intereses más elevados en el futuro.
CaixaBank y Sabadell presentan situaciones distintas. CaixaBank ha recaudado más del 61% de su plan trianual de financiación (2025-2027), sumando 12.872 millones entre 2025 y 2026 gracias a emisiones previas. En contraste, Sabadell redujo sus colocaciones tras la venta de TSB a Santander y este año solo ha salido una vez al mercado, captando 500 millones en una emisión de cédulas.
Este adelanto en las emisiones refleja la cautela del sector bancario ante un entorno marcado por tensiones geopolíticas y la perspectiva de un BCE más restrictivo. Con la mayoría de su deuda ya emitida, Santander y BBVA pueden ahora observar desde la distancia los movimientos futuros del mercado y del Banco Central Europeo con mayor tranquilidad.
Más información sobre las previsiones del BCE se puede consultar en el sitio oficial del BCE y sobre los movimientos de mercado en los informes del Banco de España.