Salto Systems, referencia global en sistemas de cerraduras electrónicas y control inteligente de accesos, ha llevado a cabo una importante reestructuración en su accionariado con la incorporación de nuevos inversores como la gestora británica Inflexion, la entidad financiera Kutxabank y destacados family offices vascos. La operación valora a la empresa por encima de 1.500 millones de euros, una cifra que prácticamente dobla la valoración que recibió en 2020.
El movimiento supone la salida de Peninsula Capital y Sofina, que habían entrado en 2020 para financiar la adquisición de la austriaca Gantner Electronics, y la entrada de un nuevo grupo inversor entre el que destacan Asúa Inversiones - los Urrutia, familia industrial y propietaria de bodegas CVNE-, Berunberri, vinculado a la familia Galíndez, y Key Wolf, sociedad de José Eulalio Poza. Junto a ellos, Alantra y Florac reafirman su compromiso con la empresa mediante reinversiones, asegurando su continuidad en el capital.
Kutxabank participa también por medio de Indar Kartera, un vehículo de coinversión a través del cual mantiene su apuesta por compañías estratégicas vascas. Esta alianza financiera supone que los inversores institucionales poseerán el 33% del capital, mientras que los fundadores y familiares conservarán el 67%, liderados por José Antonio Itarte, presidente y uno de los impulsores del grupo guipuzcoano.
La operación se ha desarrollado sin la intermediación de bancos de inversión, posicionándose como un proceso interno dirigido por el presidente del grupo y asesorado legalmente por Garrigues. Esta singularidad contrasta con el fuerte interés que ha despertado la subasta, en la que se presentaron pujantes fondos y family offices internacionales como Lukas Asset Management, Corporación Financiera Alba o Temasek, y firmas de compra apalancada de la talla de CVC, KKR y EQT.
El grupo vasco Salto Systems registra ya ingresos superiores a 460 millones de euros y un EBITDA cercano a los 95 millones, un crecimiento exponencial desde 2013, cuando apenas alcanzaba los 80 millones en ventas. Esta expansión se ha apoyado en su capacidad tecnológica y posicionamiento internacional en el sector de la seguridad electrónica y el control de accesos inteligente.
Contexto y trayectoria del sector
El mercado de cerraduras electrónicas ha vivido una transformación impulsada por la digitalización y la creciente demanda de soluciones integradas y remotas para accesos seguros en edificios, hoteles, oficinas y hogares. Salto ha sabido posicionarse como líder ofreciendo sistemas versátiles y de fácil integración que han sido adoptados globalmente.
Esto ha acabado atrayendo a inversores con visión de crecimiento a largo plazo dentro del ecosistema tecnológico-vinculado a la industria vasca y española. La entrada de Inflexion, con experiencia en private equity en sectores tecnológicos, y el reforzamiento de Kutxabank, que apoya desde hace años a empresas clave de la región, reflejan la confianza en la capacidad disruptiva y de innovación de Salto.
Nuevo accionariado y repercusiones
Los integrantes que entran en el capital representan una mezcla estratégica entre capital financiero internacional y patrimonios familiares locales. Los Urrutia, con historial inversor en empresas como Proeduca y ITP Aero, la familia Galíndez, que diversifica tras la venta de Solarpack, y Poza, un inversor con experiencia en telecomunicaciones y telecomunicaciones móviles, aportan conocimiento, red de contactos y músculo económico.
Además, Alantra mantiene como socio fundador desde 2013, y Florac, el family office francés, amplían su compromiso, asegurando continuidad en la gestión y apoyo financiero estable para acometer próximos saltos comerciales y tecnológicos.
Los pasos siguientes dependerán de las autorizaciones regulatorias, que suponen un trámite estándar en este tipo de operaciones, y se prevé un periodo dinámico para Salto con potenciales nuevas líneas de inversión para internacionalización y desarrollo tecnológico.
Este movimiento se suma a tendencias en la industria española donde la colaboración entre fondos internacionales y patrimonios nacionales contribuye a consolidar grandes grupos tecnológicos, potenciando la innovación y la proyección global.
En definitiva, la recomposición accionarial de Salto Systems marca un hito para la empresa y refleja la madurez y atractivo del sector tecnológico industrial en España y Europa, con especial énfasis en el desarrollo desde el País Vasco, un enclave con tradición en innovación y manufactura avanzada.
Para más detalles sobre los actores involucrados, se pueden consultar las webs de Inflexion Capital, Kutxabank y la información sobre los inversores familiares en Asúa Inversiones.
Esta operación también es un ejemplo del tipo de alianzas que pueden favorecer el crecimiento sostenido y el posicionamiento global de compañías españolas. Del mismo modo, ofrece una guía para otros proyectos empresariales que busquen combinar capital internacional con conocimiento local y compromiso a largo plazo.
Salto Systems continúa fortaleciendo su estructura, enfocándose en la innovación y consolidando su posición en un sector que evoluciona rápidamente gracias a la digitalización y la demanda global de sistemas de seguridad más inteligentes y eficientes.