Ryanair ha presentado un beneficio neto de 2.260 millones de euros, un 40% más que el año anterior, impulsado por un aumento del 4% en el número de pasajeros y una subida del 10% en las tarifas. La compañía irlandesa, la aerolínea con más vuelos en España, ha descartado cualquier problema por el suministro de carburante este verano, pese al cierre del estrecho de Ormuz, que había generado incertidumbre meses atrás.
Según Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, la mayor parte del queroseno que consume Europa proviene de fuentes distintas a la zona afectada, como África occidental, Estados Unidos y Noruega. Los proveedores han confirmado que no esperan interrupciones en el suministro al menos hasta mediados de julio, e incluso la situación está mejorando. La aerolínea cuenta además con coberturas para el 80% de su compra de combustible a un precio medio de 67 dólares por barril, una cifra muy inferior a los 150 dólares actuales, lo que le permite proteger sus beneficios frente a la volatilidad del mercado.
Ryanair opera con una flota de 647 aviones y calcula que, debido al combustible y otros factores como salarios, tasas ambientales y mantenimiento, sus costes unitarios subirán un 5% este ejercicio fiscal. Sin embargo, mantiene su previsión de alcanzar 216 millones de pasajeros entre abril y marzo, y no descarta que algunos competidores europeos puedan enfrentar dificultades por el alza de los costes, lo que podría favorecer su consolidación en el sector.
En lo comercial, la aerolínea prevé que las tarifas descenderán cerca del 5% en el trimestre actual (abril-junio) y que se mantendrán estables en el segundo semestre (julio-septiembre). Esta estrategia responde a la competencia y a la evolución del mercado.
Extensión del contrato de O’Leary y opción de compra
Ryanair negocia ampliar el contrato de Michael O’Leary hasta abril de 2032, cuando el CEO tendrá 71 años. Esta renovación incluye la posibilidad de que O’Leary adquiera 10 millones de acciones a un precio anterior a la guerra en Oriente Medio, valoradas en 213 millones de euros a día de hoy. Esta opción está condicionada al cumplimiento de objetivos que generen valor para los accionistas. El propio O’Leary ya puede optar a un bono superior a 100 millones de euros, logrado en mayo pasado.
Las acciones de Ryanair han caído un 3% en bolsa este jueves, situándose en 21,34 euros por título y con una capitalización total de 22.200 millones. La aerolínea mantiene una buena posición financiera, con caja neta de 2.100 millones para amortizar un bono de 1.200 millones que vence este mes y para preparar la compra de 300 nuevos aviones Boeing 737 MAX 10, los primeros de los cuales llegarán en primavera de 2027.
Ajustes en rutas y postura frente a Aena
Ryanair ha informado que la demanda sigue sólida, con reservas similares a las del año pasado. Por otro lado, ha reducido capacidad en mercados con tasas aeroportuarias altas o no competitivas, como Austria, Bélgica, Alemania y varias regiones de España. Paralelamente, ha aumentado su oferta en países como Marruecos, Italia, Eslovaquia, Albania y Suecia.
En España, la relación con Aena continúa tensa debido al aumento de las tasas aeroportuarias, un conflicto que la aerolínea low cost ha mantenido en los últimos años mientras busca mejorar su rentabilidad en el mercado español.
Con este panorama, Ryanair espera mantener su posición de liderazgo y continuar su crecimiento, consolidando su modelo de negocio basado en eficiencia y tarifas competitivas. La aerolínea prevé alcanzar los 300 millones de pasajeros en 2034 y sigue atenta a la evolución económica y geopolítica, aunque confía en que el suministro de fuel y la estabilidad de costes le permitan cumplir sus objetivos.