El patrimonio acumulado en planes de pensiones de particulares alcanzó los 100.918 millones de euros a finales de mayo, impulsado principalmente por la rentabilidad de sus inversiones, que sumó 2.625 millones en ese mes.
Según los datos publicados por Inverco, la rentabilidad media de estos planes en los últimos doce meses fue del 11,5%, con la renta variable como principal motor: los planes basados en esta clase de activos registraron una ganancia del 25,7%, seguidos por los de renta variable mixta, con un 11,7% de revalorización.
Este avance en el patrimonio se produjo a pesar de que las aportaciones netas de los particulares siguen en negativo. En mayo, las suscripciones solo sumaron 108 millones, mientras que las prestaciones pagadas superaron los 175 millones, arrojando un saldo negativo de 67 millones. Esta tendencia se mantiene desde que en 2023 el Gobierno redujo el límite máximo anual para aportaciones individuales de 8.000 a 1.500 euros.
El presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, alertó en la asamblea general de la asociación sobre los "efectos demoledores" que podría tener esta reducción en el ahorro a medio y largo plazo para la jubilación si no se revierte. Además, insistió en la necesidad de equiparar los límites de aportación entre los diferentes sistemas de planes de pensiones, ya que muchos han visto reducidos sus máximos significativamente.
De acuerdo con Inverco, esta situación podría provocar que las familias españolas gestionen 31.000 millones menos en fondos de pensiones para 2030, cifra que se ampliaría a 51.400 millones menos en planes individuales y 75.200 millones menos en total para 2040. Martínez-Aldama destacó que esta última cantidad representa más del doble del patrimonio actual que gestiona el sistema público de pensiones.
Dentro de esta problemática, Inverco también aboga por una reforma fiscal profunda que facilite tanto las mayores aportaciones como nuevas deducciones para las empresas, siguiendo el modelo implantado en el País Vasco. Esta propuesta quiere fomentar un ahorro privado más sólido para complementar las pensiones públicas.
En cuanto a los planes de pensiones de empleo, el presidente de Inverco defendió medidas como la adhesión voluntaria automática ('autoenrollment'), la obligación de negociar este tipo de planes en los convenios colectivos, y el aumento de los límites de aportación para autónomos. Además, pidió avanzar en la regulación de la comercialización de planes de empleo, que actualmente están bloqueados en el Parlamento.
Este escenario plantea un debate urgente sobre la sostenibilidad y el futuro de los sistemas de ahorro para la jubilación en España, donde la rentabilidad está compensando parcialmente la reducción en las aportaciones, pero que no asegura por sí sola los niveles de ahorro necesarios para las próximas décadas.
Para más información sobre la evolución de los planes y las propuestas legislativas, se puede consultar el informe completo de Inverco en su sitio oficial Inverco.
También es relevante el análisis del impacto fiscal publicado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que detalla las consecuencias de los cambios normativos recientes.
La discusión sobre la adecuación de los límites de aportación y la promoción del ahorro privado sigue siendo clave para la estabilidad futura del sistema de pensiones español.