La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) acordaron este domingo un aumento en su producción de 188.000 barriles diarios a partir de junio, según anunciaron tras una reunión telemática de siete de sus principales miembros. Esta medida se suma al incremento de 206.000 barriles diarios aprobado en abril, con el objetivo declarado de mantener la estabilidad del mercado energético.
Entre los países participantes se encuentran cuatro miembros de la OPEP —Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia— junto con Rusia, Omán y Kazajistán. En un comunicado conjunto, los gobiernos recalcaron que continuarán vigilando de cerca las condiciones del mercado para hacer los ajustes necesarios y sostener la estabilidad en el suministro global, en consonancia con el mandato del Comité Ministerial de Monitoreo Conjunto (JMMS) de la OPEP+.
Este aumento representaría el tercer incremento consecutivo en 2024, reflejando una política gradual buscando equilibrar oferta y demanda. Sin embargo, este ajuste teórico enfrenta obstáculos importantes. En particular, los productores del Golfo Pérsico no pueden exportar la totalidad de su petróleo debido al bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, una zona estratégica que canaliza cerca del 20% del crudo global exportado. Este bloqueo es consecuencia directa del conflicto no resuelto entre Irán y Estados Unidos, que sigue generando incertidumbre en los mercados energéticos.
La situación se complica además por la reciente salida de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y de la alianza OPEP+, anunciada apenas dos días antes de esta última reunión. Los EAU, tradicionalmente uno de los mayores productores dentro del grupo, han mantenido disputas con Arabia Saudí por las cuotas de extracción y buscan ampliar su capacidad de bombeo hasta cerca de cinco millones de barriles diarios, frente a los 3,4 millones que extraen actualmente. No obstante, esta expansión estará condicionada a que la estabilidad geopolítica en la región del Golfo se restablezca.
Arabia Saudí es actualmente el único miembro con capacidad ociosa significativa para aumentar su producción instantáneamente. Sin embargo, la acumulación de problemas geopolíticos y las restricciones técnicas han provocado que la producción agregada de los países miembros de la OPEP haya caído un 27,5% en marzo respecto a años anteriores. Este descenso, junto con la limitación en las exportaciones, está influyendo en la volatilidad de los precios del petróleo, que en la última semana alcanzaron sus niveles más altos en cuatro años.
Esta tendencia alcista responde igualmente a las dificultades para alcanzar un acuerdo entre Irán y Estados Unidos en relación al conflicto que afecta al estrecho de Ormuz y el mercado global de crudo. La falta de consenso ha desencadenado temores entre analistas y operadores financieros sobre un posible corte abrupto de suministros de petróleo y productos derivados, incluidos combustibles refinados como el queroseno, que podrían afectar especialmente a las economías desarrolladas.
Los precios elevados del petróleo impactan directamente en los índices de inflación globales, ya que aumentan los costos de transporte y producción en múltiples sectores. Por ello, los movimientos en la política de producción de la OPEP+ son seguidos con atención no solo por las empresas energéticas, sino también por gobiernos y bancos centrales que buscan contener presiones inflacionarias.
Con vistas hacia la próxima reunión el 7 de junio del JMMS, los productores deberán continuar evaluando el equilibrio entre incrementar gradualmente la oferta para no alimentar la volatilidad, y responder a limitaciones logísticas y políticas que afectan a la producción real y exportación de crudo.
Este contexto pone de relieve la complejidad que enfrenta hoy la industria petrolera, atrapada entre la necesidad de adaptarse a tensiones geopolíticas, desafíos técnicos y la transición energética global. Mientras tanto, la OPEP+ sigue apostando por una gestión coordinada de la producción para intentar mantener una situación estable y sostenible que evite shocks en el suministro y precios bruscos.
Para más información sobre los mercados y la evolución de la oferta petrolera, puede consultarse el sitio oficial de la OPEP y el reporte del Comité Ministerial de Monitoreo Conjunto.
Asimismo, datos recientes sobre el impacto del bloqueo en el estrecho de Ormuz y sus consecuencias económicas están disponibles en informes especializados sobre geopolítica energética como los de International Energy Agency (IEA).
Con la mirada puesta en estos futuros encuentros y el comportamiento del mercado internacional, la OPEP+ intenta navegar este año entre incrementos paulatinos y la incertidumbre persistente en una región clave para el suministro global de petróleo.