La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado sobre un brote de hantavirus en el crucero de lujo MV Hondius, que viajaba desde Argentina hacia Canarias. Hasta ahora se han confirmado seis personas afectadas, de las cuales tres han fallecido y una se encuentra en cuidados intensivos en Sudáfrica. El barco, con unas 150 personas a bordo, hizo escala en Sudáfrica, donde se confirmó la infección en uno de los fallecidos.
El crucero se encuentra actualmente atracado en Cabo Verde mientras se realizan pruebas de laboratorio para detectar posibles nuevos casos. La OMS está en contacto con los países involucrados y proporciona apoyo para la evacuación médica de pasajeros sintomáticos, además de coordinar la vigilancia epidemiológica a bordo. Desde la organización insisten en que el riesgo para la población general es bajo y no recomiendan restricciones de viaje.
Los hantavirus son virus transmitidos principalmente por roedores, como ratas y ratones, que pueden contagiar al ser humano al inhalar partículas de excrementos o orina infectadas. En casos muy poco frecuentes, ciertas cepas, como el virus Andes, pueden transmitirse entre personas mediante contacto estrecho. El virus Andes es endémico en Sudamérica y es probable que sea el responsable de este brote, dado que el MV Hondius partió de Argentina.
Según fuentes oficiales, los viajeros afectados probablemente contrajeron la infección a bordo, dado que una zona de la embarcación donde estuvieron las personas fallecidas es conocida por la presencia de roedores portadores del virus. Sin embargo, no se descarta que la infección pueda haberse producido en tierra antes de la salida o via contacto cercano entre personas infectadas y la tripulación.
La enfermedad causada por hantavirus puede evolucionar hacia formas graves, como el síndrome pulmonar por hantavirus (HPS) o la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS), con una tasa de mortalidad elevada que puede llegar hasta el 40% en algunas cepas del Nuevo Mundo. No existe un tratamiento antiviral específico, y la atención médica es de soporte.
El período de incubación del hantavirus varía entre una y ocho semanas, lo que dificulta precisar el momento y lugar exacto de la infección. Es habitual que estos virus se transmitan en zonas rurales y entre personas con exposición prolongada a roedores, como trabajadores agrícolas. Sin embargo, su aparición en un crucero es un hecho inusual, lo que motiva una investigación detallada.
La OMS trabaja en estrecha colaboración con los operadores del crucero y las autoridades de Países Bajos, Reino Unido y España para seguir la evolución del brote y garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación. Se están realizando análisis de secuenciación viral para identificar con precisión la cepa y entender mejor la dinámica de contagio.
Este brote representa un caso excepcional de hantavirus en un contexto turístico marítimo. Las autoridades sanitarias reiteran la importancia de la vigilancia y el control de roedores en los medios de transporte, así como el seguimiento continuo de los afectados para detectar nuevos síntomas. Mientras, no se considera necesario limitar la circulación del buque o imponer restricciones a los viajes, pues la probabilidad de una propagación amplia es baja.
Para más información, puede consultarse el comunicado oficial de la OMS sobre el incidente y el seguimiento del brote, que se actualizará conforme se disponga de nuevos datos: organización mundial de la salud.
Además, el Ministerio de Sanidad español mantiene el contacto con todos los organismos implicados y se encarga de monitorizar el estado de los pasajeros españoles y de velar por las medidas de seguridad necesarias a bordo y en tierra.
El hantavirus es poco común en entornos urbanos y turísticos, y su aparición subraya la necesidad constante de vigilancia epidemiológica para evitar riesgos mayores, especialmente en lugares con grupos vulnerables como los viajeros. El brote en el MV Hondius será un caso de estudio para mejorar la respuesta en futuras emergencias similares.