Nvidia ha vuelto a escribir su propio récord. Este lunes, las acciones del fabricante de chips para inteligencia artificial se dispararon un 4% en el Nasdaq, hasta los 216,61 dólares, superando el máximo histórico anterior de 212 dólares registrado en otoño de 2024. Con este nuevo nivel, la capitalización bursátil de la compañía dirigida por Jensen Huang ha rebasado los 5,26 billones de dólares, consolidándola como la empresa más valiosa del mundo por un margen cada vez más amplio.
El repaso al ranking deja claro el dominio de Nvidia. Alphabet, matriz de Google, ocupa el segundo puesto con 4,21 billones de dólares, es decir, más de un billón por detrás. Le siguen Apple (3,92 billones), Microsoft (3,15 billones), Amazon (2,80 billones), TSMC (2,1 billones), Broadcom (1,98 billones), Saudi Aramco (1,75 billones), Meta (1,72 billones) y Tesla (1,42 billones). De estas diez compañías, nueve pertenecen al sector tecnológico, una fotografía que refleja dónde está fluyendo el capital en los mercados globales.
El sector de chips, en plena efervescencia
El salto de Nvidia no es un fenómeno aislado. El conjunto del sector de semiconductores está viviendo un periodo de fuerte revalorización impulsado por las expectativas de inversión masiva en centros de datos e infraestructuras digitales para IA. En el último mes, Broadcom acumula una subida del 39%, Micron Technology sube un 47%, AMD avanza un 65% y Texas Instruments un 41%. El caso más llamativo es el de Intel, que se revaloriza un 97% en ese mismo periodo y acumula una subida del 323% en el último año, dejando atrás meses de graves dificultades bursátiles.
El rebote de Intel ha contado con el impulso de acuerdos estratégicos como el Terafab, firmado con Tesla y SpaceX. Este movimiento también ha beneficiado directamente a Nvidia, SoftBank y la Administración Trump, que adquirieron acciones del fabricante histórico de chips durante su reestructuración financiera en el verano de 2025, incrementando así las plusvalías latentes de sus carteras.
Un billón en ingresos y retribución récord al accionista
Nvidia no solo crece en Bolsa: sus proyecciones financieras son igual de ambiciosas. Durante su conferencia anual para desarrolladores GTC, celebrada a mediados de marzo, la compañía anunció que espera generar al menos un billón de dólares en ingresos acumulados hasta 2027, gracias a los nuevos chips Blackwell y Vera Rubin. Esta cifra dobla la previsión que la propia empresa había lanzado un año antes, fijada en 500.000 millones.
Por su parte, Bank of America estima que Nvidia podría generar más de 400.000 millones de dólares en flujo de caja libre entre 2026 y 2027. La compañía ha destinado más de 80.000 millones de dólares en los últimos meses a construir su ecosistema industrial de IA, con inversiones en Intel, Nokia, OpenAI, Anthropic, xAI, Synopsys, Revolut, Wayve, Nscale, Lumentum Holdings y Coherent, entre otras.
En cuanto a la retribución al accionista, Nvidia planea destinar alrededor del 50% de su flujo de caja libre a recompra de acciones y dividendos en efectivo a partir del segundo semestre del año, una vez cubiertas sus obligaciones de inversión. En su último ejercicio fiscal, cerrado a finales de enero, ya devolvió 41.100 millones de dólares a sus inversores, equivalentes al 43% del flujo de caja libre generado. El respaldo de los analistas es casi unánime: 40 recomendaciones de compra, una de mantener y una de venta en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio de 274,38 dólares por acción, lo que implica todavía un potencial de revalorización cercano al 26%.
La IA dispara también las start-ups y prepara el terreno para SpaceX
El nuevo máximo de Nvidia coincide con una nueva oleada de inversiones multimillonarias en el ecosistema de la inteligencia artificial. Alphabet y Amazon han anunciado inversiones de gran escala en Anthropic, mientras que SpaceX estudia la adquisición de Cursor por cerca de 60.000 millones de dólares. En paralelo, la empresa de Elon Musk ultima su salida a Bolsa, que podría convertirse en el mayor debut bursátil de la historia, con un objetivo de recaudación cercano a los 75.000 millones de dólares y una valoración de dos billones. De materializarse, SpaceX pasaría directamente a formar parte del top 10 de compañías más capitalizadas del mundo, en un mercado donde el Nasdaq también marca máximos históricos.