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Nissan prepara un ERE en sus tres centros de Barcelona

La firma japonesa podría afectar a 569 trabajadores en la Zona Franca y El Prat en un momento crítico para la compañía.

Por Carlos García·lunes, 27 de abril de 2026·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Nissan prepara un ERE en sus tres centros de Barcelona · El Diario Joven

Nissan ha comunicado a los sindicatos su intención de presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a los trabajadores de sus tres centros en el área de Barcelona. La notificación se produjo este lunes durante una reunión de mediación convocada por el departamento de Treball de la Generalitat de Catalunya para abordar una huelga prevista para este martes. En total, los centros afectados emplean a 569 personas.

Los tres centros en el punto de mira son el centro técnico situado en la Zona Franca de Barcelona, con 383 empleados; el almacén de recambios de El Prat de Llobregat, que da trabajo a 122 personas; y el centro de áreas flexibles, también en El Prat, con 64 trabajadores. Según las fuentes sindicales consultadas, la empresa no ha detallado todavía el número exacto de afectados ni las condiciones del posible despido colectivo, aunque ha alegado causas organizativas y productivas para justificarlo. La mesa de negociación sobre el ERE deberá quedar constituida el próximo 6 de mayo.

Este nuevo golpe al empleo en Barcelona llega cuatro años después del cierre de la planta de fabricación de coches que Nissan mantenía en la Ciudad Condal, donde trabajaban 2.500 personas cuando echó el cierre en diciembre de 2021. Aquella herida tardó años en cicatrizar y fue el grupo chino Chery, en colaboración con la española EV Motors, quien revivió las instalaciones para ensamblar vehículos bajo la marca Ebro, resucitando así un nombre histórico de la automoción española.

Una empresa en caída libre

El contexto en el que se produce este ERE no puede ser más delicado para la compañía japonesa. Nissan cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas estimadas de unos 5.000 millones de euros, una cifra que refleja la magnitud de la crisis que atraviesa uno de los grandes históricos de la industria del automóvil. La presión de los fabricantes chinos, que han irrumpido en los mercados globales con precios muy competitivos, y la lenta adopción del vehículo eléctrico han golpeado de lleno a una empresa que apostó fuerte por la movilidad eléctrica sin obtener el retorno esperado.

Nissan fue pionera con el Leaf, uno de los primeros coches eléctricos de gran difusión, pero esa ventaja inicial no se ha traducido en liderazgo sostenido. Su tecnología híbrida E-Power, presentada como una alternativa diferenciadora, tampoco ha logrado el éxito comercial que la marca esperaba. El resultado es una compañía que se ve obligada a reducir costes de forma acelerada en múltiples frentes simultáneamente.

El ajuste no se limita a España. Según informaciones publicadas por medios especializados en automoción, Nissan también cerrará su fábrica de Oppama, en Japón, donde trabajan cerca de 2.400 empleados, lo que evidencia que la reestructuración tiene alcance global y no responde únicamente a la situación particular del mercado español o europeo.

La huella industrial de Nissan en España, cada vez más reducida

Más allá de Barcelona, Nissan mantiene presencia industrial en otras dos ubicaciones en España. En Ávila, la compañía contó durante años con una planta de fabricación de camiones que fue reconvertida en 2019 para producir componentes. Y en Los Corrales de Buelna, en Cantabria, opera otra fábrica de piezas que, por ahora, no figura entre los centros afectados por este nuevo proceso de regulación.

La trayectoria de la marca en el país refleja una retirada progresiva. De ser un fabricante con presencia directa en la producción de vehículos completos a limitarse a centros técnicos, de recambios y componentes, el peso de Nissan en el tejido industrial español ha ido menguando de forma constante durante la última década. Este ERE, si finalmente se materializa con la amplitud que temen los sindicatos, podría reducir aún más esa presencia.

Los representantes de los trabajadores aguardan ahora a que la empresa concrete los detalles del expediente en la mesa de negociación que arrancará el 6 de mayo. Mientras tanto, la huelga convocada para este martes sigue en pie, ya que la reunión de mediación de este lunes no logró desactivarla. El pulso entre la dirección de Nissan y los sindicatos promete ser intenso en las próximas semanas, en un sector, el del automóvil, que atraviesa una de sus transformaciones más profundas de las últimas décadas en toda Europa.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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