Neuberger Berman, una gestora con raíces en la crisis financiera de los años 30, resurgió tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008. La compañía fue creada originalmente en 1939 en Nueva York por Roy Neuberger y Robert Berman, centrándose en renta variable para clientes de banca privada y familias.
En 1999, la empresa salió a Bolsa, pero cuatro años después fue adquirida por Lehman Brothers, junto con otras dos firmas: Lincoln Capital, enfocada en renta fija, y Crossroad Group, especializada en private equity. Estas tres entidades se integraron bajo Lehman Brothers Investment Management.
Sin embargo, la quiebra de Lehman en 2008 supuso un vuelco para la gestora, que en mayo de 2009 fue comprada por sus propios empleados. Esta autonomía es ahora su principal fortaleza, según Javier Mallo, director general para Iberia, quien destaca que ser accionistas permite un alineamiento claro de intereses con los clientes. La firma cuenta con alrededor de 800 empleados accionistas de un total de 2.900 en todo el mundo.
Esta independencia ha impulsado su estrategia de largo plazo y desarrollo interno de talento, beneficiando su crecimiento sostenido. Desde entonces, Neuberger Berman ha incrementado su volumen gestionado desde 200.000 millones de dólares en 2009 a 567.000 millones a cierre de 2026, con una cartera equilibrada entre renta variable, renta fija y activos alternativos como mercados privados y hedge funds. La mayoría, el 70%, pertenece a clientes institucionales, incluyendo fondos soberanos y de pensiones.
La llegada a España en 2017 supuso un nuevo paso en su expansión. Desde la incorporación de Javier Mallo hace dos años al liderazgo en Iberia, la gestora ha triplicado sus activos bajo gestión en la región, alcanzando 3.600 millones de euros. Este crecimiento se debe, en gran medida, a la diversificación de carteras, pasando de ofrecer un solo fondo a varios productos adaptados a las necesidades de sus clientes.
Mallo destaca también los acuerdos estratégicos y la innovación en productos, especialmente en renta fija y mercados privados. Este último segmento, aún poco ponderado en las carteras, muestra gran potencial en private equity, coinversiones, deuda privada e infraestructuras.
En renta fija, la firma ha incrementado su presencia en fondos de corto plazo —como el Short Duration Euro Bond Fund y el Short Duration Emerging Markets Debt— y en high yield europeo, con productos especializados en bonos híbridos y otras categorías de nicho.
La oficina española en Madrid está compuesta por seis profesionales. Dos forman parte del equipo global de mercados privados, liderado por José Luis González y Ana Roa, quienes desarrollan productos a medida para clientes institucionales. El resto conforma el equipo de distribución, con Javier Mallo al frente, apoyado por Jaime Franco en ventas, y Eduardo Ros y Mila Laakso en relaciones con clientes.
El equipo cuenta con soporte adicional de marketing y comunicación desde otras sedes internacionales, lo que potencia su capacidad comercial en Iberia (España, Portugal y Andorra).
Neuberger Berman sigue consolidándose como un gestor independiente y global que ha sabido aprovechar las crisis para transformarse y crecer. Su apuesta por la diversidad de activos y la innovación en productos es clave para atender la demanda de los inversores institucionales actuales, cada vez más exigentes y con horizontes de inversión a medio y largo plazo.
Más información sobre la gestora y sus productos financieros puede consultarse en su web oficial y en informes financieros como los de Expansión.
Con presencia en 39 oficinas alrededor de 26 países y cerca de 3.000 empleados, Neuberger Berman representa uno de los casos destacados de resiliencia y crecimiento en un sector marcado por la alta competencia y los cambios regulatorios constantes.