Masayoshi Son, empresario japonés y fundador de SoftBank, se ha consolidado como un actor indispensable en el panorama tecnológico global. A sus 65 años, lleva décadas impulsando un extenso imperio con inversiones en más de 400 empresas, que abarcan desde plataformas digitales hasta semiconductores y telecomunicaciones.
Su historia comenzó con dificultades: nacido en una familia coreana inmigrante en Japón, enfrentó discriminación y pobreza en su infancia. Sin embargo, gracias a su espíritu emprendedor, emigró a Estados Unidos a los 16 años para estudiar y pronto desarrolló su primer negocio exitoso, un traductor electrónico. Este proyecto fue solo el inicio de una carrera marcada por la habilidad para detectar oportunidades y reunir talento.
Tras regresar a Japón, Son fundó SoftBank en 1981, centrándose inicialmente en la distribución de software estadounidense en el país, aprovechando su dominio del inglés. Su gran salto ocurrió en los años 90 con la entrada en Yahoo!, que le reportó ganancias millonarias elevando su perfil internacional. Durante ese periodo llegó a superar a Bill Gates como la persona más rica del mundo, aunque la burbuja puntocom de principios de los 2000 casi lo arruina, con una pérdida del 97% de su fortuna.
El renacer de Son estuvo vinculado a la telefonía móvil y a la alianza exclusiva para distribuir el iPhone en Japón, factores claves que impulsaron SoftBank al éxito nuevamente. Su visión especial para detectar startups prometedoras se evidenció con la inversión temprana en Alibaba, que en ese momento era una empresa poco conocida. Además, compró empresas como Vodafone Japan y Sprint, beneficiándose de condiciones financieras favorables en Japón.
En años recientes, Son lanzó los SoftBank Vision Fund 1 y 2, que suman inversiones por más de 100.000 millones de dólares en compañías tecnológicas de todo tipo. A pesar de las polémicas y pérdidas iniciales, esta apuesta globalista refleja su estrategia para construir un ecosistema tecnológico propio. La inteligencia artificial le ha dado un nuevo impulso, especialmente tras su inversión en OpenAI, que catapultó su patrimonio a más de 70.000 millones de dólares.
Más allá de los negocios, Son busca reactivar la economía japonesa y aspira a devolverle protagonismo a su país. Influenciado por figuras como Steve Jobs, mantiene una visión ambiciosa: ser una fuerza comparable a grandes líderes históricos, con un alcance muy superior al de empresarios que gestionan un solo negocio. Son mismo subraya que está construyendo un imperio, y su cartera de inversiones es prueba de ello.
En mayo de 2023 anunció una inversión récord de 75.000 millones de dólares para levantar en Francia el mayor centro de datos de Europa, reafirmando su presencia estratégica en el continente y en el ámbito tecnológico global. Con una mezcla de audacia y paciencia, Masayoshi Son es hoy uno de los mayores inversores extranjeros tanto en Estados Unidos como en China, dos motores tecnológicos mundiales.
La historia de Son es un ejemplo de superación y visión a largo plazo en el mundo empresarial. Desde sus inicios humildes hasta convertirse en una de las personas más influyentes del sector tecnológico, demuestra cómo una combinación de intuición, perseverancia e inversiones inteligentes puede moldear el futuro digital.
Para profundizar, se puede consultar el perfil del SoftBank Vision Fund y las inversiones de Son en OpenAI y Alibaba, que ilustran su alcance global.
Su constante impulso por innovar y expandirse apunta a que su impacto en la tecnología seguirá siendo relevante durante la próxima década.