José Andrés, el chef español con mayor proyección internacional, inicia cada verano en la costa este de Estados Unidos antes de emprender su habitual ruta por España. Tras su reciente labor humanitaria en Venezuela con World Central Kitchen, organización que lidera para llevar comida en crisis, el chef arranca sus vacaciones entre Maryland y Virginia.
En la costa este, suele visitar St. Michaels, un pequeño pueblo marinero en Maryland conocido por sus ostras y cangrejos, con tradición histórica durante la Guerra de Independencia. Allí degusta mariscos en restaurantes locales como Bethesda Crab House. José Andrés también recorre Charlottesville, en Virginia, región vitivinícola con bodegas como Blenheim, propiedad de su amigo Dave Matthews, que destaca por su ambiente y calidad de vinos.
El chef acostumbra a alquilar casas o reservar Airbnb donde prefiere cocinar, aunque no faltan las paseos por el río Potomac y el canal construidos para el transporte de mercancías, espacios que combina con la tranquilidad familiar.
Tras este inicio en Estados Unidos, José Andrés se traslada a España donde sus destinos varían año tras año. Sus vacaciones son una mezcla de movimiento y disfrute gastronómico junto a su esposa Patricia Fernández de la Cruz y sus tres hijas. En 2025 recorrió zonas como Almería y la costa de Níjar, además de visitar restaurantes como La Costa en El Ejido, con una estrella Michelin.
Improvisar es clave en sus viajes, deteniéndose en calas o pueblos y sorprendiendo con paradas en lugares poco transitados. Entre sus favoritos está Riofrío en Granada, famoso por sus esturiones y el mesón Paco Rama, donde, si hay suerte, se pueden comer huevos fritos con caviar. En Levante, Casa Elías en Xinorlet (Alicante) es para él un destino imprescindible para disfrutar de una paella en un entorno cultural.
Además, visita Denia para deleitarse con la cocina vanguardista de Quique Dacosta y recomienda la Albufera, un espacio natural y gastronómico único en Valencia. Sus rutas también incluyen Extremadura, donde su parada habitual es Cáceres para cenar en Atrio, y lugares poco conocidos cercanos como Zafra, Trujillo, Salamanca o La Alberca, pueblos llenos de historia y encanto.
José Andrés no olvida su Asturias natal y aprovecha para realizar tramos del Camino de Santiago, como el duro pero gratificante Camino del Norte realizado el año pasado. En Cádiz encuentra su espacio de playa y relajación, con visitas al Mercado de Algeciras para disfrutar del pescaíto frito y vinos de Jerez en bares emblemáticos como Bar Antonio o La Paraíta.
Su profundo amor por España y su cocina está también reflejado en su último libro, "Spain My Way", donde plasma su recorrido personal y gastronómico por el país. A pesar de haber recorrido ampliamente España, asegura que el país sigue sorprendiendo, un lugar que siempre invita a descubrir nuevos rincones y experiencias.
José Andrés combina en sus vacaciones la pasión por la cocina, la familia y la exploración cultural, disfrutando tanto de los paisajes como de la gastronomía local en un itinerario que mezcla lo conocido con la aventura y la improvisación. Este enfoque es reflejo de su estilo también profesional, donde la innovación y la tradición se entrelazan constantemente.
Para quienes quieran seguir sus pasos, el chef confirma que su verano 2026 incluirá observar un eclipse solar en el interior de España, un evento más que añadir a sus múltiples exploraciones nacionales e internacionales.
Su compromiso con la gastronomía y la solidaridad marca un verano activo y con significado, donde cocinar, descubrir y disfrutar van de la mano en un entorno familiar y cultural que José Andrés elige con mimo.
Para conocer más sobre su labor solidaria y gastronómica se puede visitar World Central Kitchen y para detalles de su ruta y restaurantes, la web oficial de Jaleo ofrece una visión actualizada.