España logró su pase a las semifinales del Mundial tras vencer a Bélgica por 2-1, y ahora se enfrentará a Francia en busca de la final, programada para el próximo martes a las 21:00 horas. Este logro sitúa a la selección española entre las cuatro mejores en una Copa del Mundo por segunda vez en su historia, 16 años después de su título en Sudáfrica 2010.
La clasificación no solo es deportiva, sino que también se traduce en un importante ingreso económico para la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La FIFA ha destinado un total de 655 millones de dólares en premios para las 48 federaciones participantes en el Mundial 2026. El pase a semifinales garantiza a España al menos 27 millones de dólares, correspondiente al cuarto puesto mínimo. A esta cantidad se suman los 1,5 millones que la FIFA otorga para cubrir los gastos de preparación de cada selección, por lo que la RFEF ya asegura una cifra mínima total de 28,5 millones de dólares.
Este ingreso supera en 8 millones al premio que habrían recibido si hubieran quedado entre los equipos eliminados en cuartos de final. Además, esta cifra puede aumentar con opciones de alcanzar hasta 29 millones por un tercer puesto, 33 millones si España llega a la final o los 50 millones que implica conquistar el título mundial.
La FIFA ha incrementado notablemente los premios para esta edición, elevando la bolsa total en un 50% respecto al Mundial de Catar 2022, como parte del ajuste por la expansión del torneo a 48 selecciones. En total, el organismo internacional ha asignado 727 millones de dólares en ayudas y premios para todo el campeonato, lo que marca un récord histórico.
Sin embargo, este dinero no representa un beneficio neto para la RFEF, ya que debe cubrir numerosos costos deportivos y logísticos, además de pagar las primas pactadas con los jugadores y el cuerpo técnico que también han logrado avanzar en la competición.
El duelo de semifinales presenta además un atractivo económico y deportivo de altísimo nivel. La selección francesa, considerada la más valiosa del mundo según Transfermarkt, tiene un valor conjunto de plantilla estimado en 1.520 millones de euros. España, en tercer lugar del ranking mundial, tiene un valor de mercado de 1.220 millones de euros. Por tanto, las dos selecciones suman un valor total de 2.740 millones de euros.
Francia supera a España en aproximadamente un 25% en valor, lo que refleja el peso de sus figuras y el talento distribuido en sus filas. Esta diferencia no implica una superioridad definitiva en el campo, pero sí indica la profundidad y cotización de los futbolistas franceses en las principales ligas europeas.
En el plano individual, destacan los enfrentamientos particulares que añaden un componente extra de expectación: Lamine Yamal, promesa del FC Barcelona valorada en 200 millones de euros, se medirá a Kylian Mbappé del Real Madrid, cuyo valor ronda los 180 millones. Ambos son dos de los jugadores con mayor valoración internacional actualmente. España también cuenta con talentos como Pedri, valorado en 150 millones, mientras Francia reparte su valor entre estrellas como Michael Olise, Désiré Doué, William Saliba y Ousmane Dembélé.
A pesar del valor de mercado y talento español, las casas de apuestas mantienen como favorito a Francia para hacerse con el título. Francia llega a estas semifinales tras eliminar a Marruecos y encadenar su tercera participación consecutiva en esta fase del Mundial. La continuidad competitiva y los éxitos recientes, siendo campeones en 2018 y subcampeones en 2022, han reforzado el peso comercial y la exposición internacional del combinado francés.
Este choque promete ser un partido de alta intensidad, que puede definirse como una final adelantada por la calidad de ambos equipos y la importancia del pase a la final, con España buscando repetir el éxito de hace más de una década y seguir alimentando la ilusión de toda una nación.