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Javier Oliván cobra 24,5 millones en Meta en 2025

El director operativo español, mano derecha de Zuckerberg, recibe más de 18 millones en acciones y un bonus récord.

Por Carlos García·viernes, 17 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Javier Oliván cobra 24,5 millones en Meta en 2025 · El Diario Joven

Javier Oliván, el ejecutivo navarro que dirige las operaciones de Meta como COO, percibió una retribución total de 24,5 millones de dólares en 2025, equivalentes a unos 20,8 millones de euros al cambio actual. La cifra aparece detallada en la documentación remitida por Meta a la SEC con motivo de la convocatoria de su junta anual de accionistas, y confirma que Oliván se mantiene entre los ejecutivos tecnológicos mejor pagados del mundo.

La estructura de su paquete retributivo combina tres grandes bloques. El primero es un salario base de algo más de 1,2 millones de dólares. El segundo, y con diferencia el más voluminoso, son los incentivos en acciones: 18,3 millones de dólares en títulos de Meta, concedidos en marzo de 2025 y que se consolidarán por tramos trimestrales a lo largo de cuatro años. El tercer bloque es un bonus en efectivo de 2,77 millones de dólares, al que se suman otras compensaciones que rozan los 2,16 millones adicionales.

El bonus merece una explicación aparte, porque su cuantía no es casual. El comité de compensación de Meta decidió elevar el objetivo de incentivos para la alta dirección del 75% al 200% del salario base, una medida que la empresa justificó abiertamente con la necesidad de alinearse con los sueldos de sus competidores directos —léase Google, Microsoft o Apple—. El pago final de Oliván se fijó en el 115% de ese objetivo revisado, después de que el comité valorara el crecimiento del 22% en los ingresos totales de la compañía y los avances en proyectos estratégicos, especialmente en inteligencia artificial generativa.

Dentro de las otras compensaciones, destacan partidas que revelan la escala a la que operan estos ejecutivos. Más de un millón de dólares corresponden a su programa de seguridad personal, una partida habitual entre los altos directivos de las grandes tecnológicas estadounidenses. A eso se suman primas de seguros, aportaciones a planes de jubilación y cerca de 187.000 dólares en vuelos en aviones privados para viajes de negocios.

El patrimonio acumulado en acciones

Más allá de lo cobrado en 2025, el informe también pone sobre la mesa el peso del capital acumulado. Oliván consolidó durante el año pasado un paquete de 70.364 acciones que habían sido concedidas en ejercicios anteriores y que a precio de mercado suponen alrededor de 49 millones de dólares. A 1 de abril de 2026, el directivo español posee un total de 136.685 acciones de Clase A de Meta, lo que le convierte en uno de los accionistas individuales más relevantes dentro de la propia compañía que gestiona.

Esta acumulación de capital en acciones no es solo un dato de riqueza personal; es también una fórmula de alineación de intereses. Cuanto más vale Meta en bolsa, más vale el patrimonio de Oliván. Lo que explica, en parte, por qué los planes de incentivos de largo plazo han ganado tanto peso en la remuneración de los ejecutivos tecnológicos.

Opciones ligadas a objetivos bursátiles muy ambiciosos

Oliván figura además entre los seis altos ejecutivos a los que Meta ha concedido opciones sobre acciones vinculadas a unos hitos bursátiles exigentes. Para que puedan ejercer el primer tramo, el precio de la acción debe superar los 1.116 dólares, un nivel que situaría la capitalización bursátil de la empresa en el entorno de los 2,8 billones de dólares. A modo de referencia, Meta cotiza actualmente muy por debajo de ese umbral, lo que convierte estas opciones en un incentivo de largo plazo más que en una recompensa inmediata.

Este tipo de estructura retributiva, condicionada al rendimiento bursátil, es cada vez más frecuente en Silicon Valley. Permite a las empresas atraer y retener talento directivo sin comprometer el flujo de caja, al tiempo que vincula la recompensa al éxito colectivo de la compañía.

Javier Oliván llegó a Meta en 2007 procedente de España y escaló posiciones hasta convertirse en COO en 2022, cuando tomó el relevo de Sheryl Sandberg. Desde ese puesto supervisa las operaciones globales de una empresa que cuenta con más de 3.000 millones de usuarios activos diarios en sus distintas plataformas y que cerró 2024 con ingresos superiores a los 160.000 millones de dólares. Su trayectoria es uno de los ejemplos más citados de ejecutivos españoles que han alcanzado la cúpula de las grandes tecnológicas globales.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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