El Corte Inglés ha anunciado un cambio inesperado en su cúpula directiva este viernes: Santiago Bau, director general desde octubre, deja el cargo y Javier Catena asume como nuevo consejero delegado del grupo.
Catena, quien fue responsable del área inmobiliaria de la compañía y dejó la empresa a finales de 2023, retorna ahora para liderar la implementación de un plan estratégico que se encuentra en proceso de actualización. La presidencia, encabezada por Cristina Álvarez desde enero, ha respaldado este nombramiento como crucial para afrontar los nuevos retos del grupo.
La empresa ha informado que las diferentes unidades de negocio pasarán a reportar directamente a Catena, quien también asumirá la dirección del comité de dirección. Según Álvarez, esta incorporación representa un impulso para una etapa de crecimiento e inversión, además de reforzar la estructura de gobierno corporativo.
Javier Catena cuenta con experiencia en El Corte Inglés como director de operaciones (COO), donde supervisó las áreas de cadena de suministro, logística y bienes raíces. Antes de este regreso, desde marzo ocupaba la dirección general en España y Portugal de la plataforma de inversión Ginkgo.
La salida de Santiago Bau se ha comunicado como un acuerdo mutuo, con reconocimiento a su compromiso y capacidad ejecutiva en los últimos cuatro años, período en que el grupo ha mantenido una senda de crecimiento y solidez financiera.
Este relevo es el quinto cambio en la dirección de El Corte Inglés desde 2019, año en el que Marta Álvarez asumió la presidencia. En octubre pasado, la empresa ya destituyó al CEO Gastón Bottazzini, apenas 15 meses después de su nombramiento y en medio del desarrollo del plan estratégico 2025-2030.
En aquel momento, Bau fue designado director general con responsabilidad sobre todos los negocios, tras desempeñar funciones corporativas desde 2022.
Los cambios ejecutivos se producen tras la publicación de resultados financieros positivos para el ejercicio 2025-2026. El beneficio neto creció un 22%, alcanzando los 628 millones de euros, mientras el beneficio neto recurrente aumentó un 11%, hasta 522 millones.
El volumen global de ingresos consolidado se elevó un 1% hasta 17.247 millones de euros y la cifra de negocio un 2% a superficie comparable, llegando a 14.988 millones. La deuda neta se redujo en 148 millones, situándose en 1.648 millones, su nivel más bajo en veinte años, con una ratio de apalancamiento de 1,3 veces ebitda.
Este desempeño financiero ha tenido reflejo en las agencias de calificación, ya que S&P y Fitch elevaron esta semana el ráting de El Corte Inglés a 'BBB', destacando la mejora en resultados y la gestión de la deuda.
La llegada de Catena se interpreta como un intento de consolidar esta buena trayectoria y adaptar la estructura directiva a las exigencias del plan actualizado, con el objetivo de mantener la competitividad y liderar la transformación del grupo en un sector cada vez más competitivo.
Con la experiencia de Catena y el respaldo de la presidencia, El Corte Inglés busca una etapa estable y orientada al crecimiento sostenible tras una serie de movimientos en la alta dirección que evidencian la voluntad de adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado y a los retos financieros y estratégicos que enfrenta la compañía.