El consorcio europeo SpaceRISE, integrado por operadores como Eutelsat, Hispasat y SES, alcanzó un acuerdo con la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA) para el desarrollo del proyecto Iris2. En este ambicioso plan, Indra participará como responsable principal de infraestructura de antenas, sistemas de control y conexión con redes terrestres, para una inversión cercana a 1.600 millones de euros.
Iris2 pretende desplegar una constelación de alrededor de 290 satélites, operativos para 2030, que ofrecerán servicios de comunicaciones seguras orientadas tanto a aplicaciones comerciales como a necesidades estratégicas militares. Este sistema europeo de comunicaciones satelitales aspira a competir directamente con Starlink, la mega constelación de satélites puesta en marcha por SpaceX, la empresa de Elon Musk.
La apuesta de Indra se materializa a través de Hispasat, la empresa española de telecomunicaciones espaciales mayoritariamente propiedad de Indra (el 89,6%). Hispasat liderará además el desarrollo de la capa orbital muy baja (LEO – Low Earth Orbit) del sistema, cuya especialización será el acceso a conectividad dirigida a dispositivos móviles e Internet de las cosas (IoT). Para esta parte crítica, Hispasat destinará hasta 600 millones de euros, asegurando así la prestación de servicios de comunicaciones en órbitas no geoestacionarias, crucial para regiones con alta importancia estratégica.
Este proyecto nace en un contexto en el que Europa busca reforzar su autonomía y soberanía tecnológica frente a potencias internacionales con fuertes capacidades espaciales, como Estados Unidos y China. Iris2 es el resultado de la colaboración público-privada más ambiciosa en la historia del espacio europeo, con una inversión total prevista cercana a los 15.600 millones de euros. Esta cifra incluye 4.000 millones aportados por los miembros del consorcio SpaceRISE y fondos adicionales procedentes de la Comisión Europea, estados miembros de la Unión Europea y la ESA.
El carácter público-privado de Iris2 responde a la necesidad de combinar tecnologías de vanguardia con garantías institucionales para asegurar comunicaciones seguras y resilientes, vitales en un entorno geopolítico complejo y marcado por la creciente digitalización global.
Indra se convierte, de este modo, en la primera empresa española que asume el mando central en un proyecto espacial europeo de estas dimensiones, consolidando a España como actor clave en la industria espacial. Este protagonismo permitirá al país no solo avanzar tecnológicamente, sino también posicionarse en un mercado global que se espera crezca significativamente en la próxima década.
El desarrollo y control de la infraestructura de antenas será fundamental para la gestión de la red de satélites, permitiendo tanto la comunicación entre satélites en órbita como la interacción con estaciones terrestres. Este sistema garantizará altos estándares de seguridad y eficiencia, requisitos imprescindibles para servicios que van desde telecomunicaciones comerciales a aplicaciones militares y gubernamentales.
Asimismo, la conexión con las redes terrestres estará diseñada para soportar grandes volúmenes de datos y tráfico continuo, habilitando nuevas aplicaciones en el ámbito de la conectividad móvil, IoT, y la digitalización de infraestructuras críticas. La experiencia de Indra en control y gestión de sistemas complejos es un valor añadido que refuerza la viabilidad tecnológica del proyecto.
Por su parte, el proyecto Iris2 responde a las estrategias europeas más amplias, como la política espacial comunitaria y la seguridad digital, buscado reducir dependencias y potenciar la innovación regional. La competencia con Starlink implica que Iris2 debe ofrecer servicios competitivos en latencias, cobertura global y seguridad, además de una integración respetuosa con las normativas europeas sobre privacidad y uso del espacio.
Este programa consolida una tendencia creciente del espacio como área estratégica y económica donde convergen gobierno, industria y tecnología para definir el futuro digital y la competitividad internacional.
La apuesta española con Indra e Hispasat refleja la capacidad local para gestionar y desarrollar tecnologías espaciales de avanzada, en una industria que genera miles de empleos y que es clave para sectores como defensa, telecomunicaciones y tecnología emergente. Según datos de la ESA y la Comisión Europea, el mercado mundial del espacio crecerá a una tasa anual media superior al 10% en la próxima década, situando a Europa en una posición privilegiada gracias a iniciativas como Iris2.
En conclusión, Indra y Hispasat desempeñan un papel decisivo en el impulso de la infraestructura satelital europea, liderando un proyecto que redefine el mapa global de las comunicaciones espaciales y fortalece la independencia tecnológica del continente. El despliegue de Iris2 está previsto para comenzar a finales de esta década, marcando un antes y un después en la evolución de la industria espacial europea.
Para conocer más sobre las inversiones europeas en espacio, puede consultarse el portal oficial de la Agencia Espacial Europea en esa.int.
Sobre las telecomunicaciones espaciales en España, el sitio de Hispasat ofrece detalles sobre sus proyectos y tecnologías en hispasat.com.
Finalmente, el seguimiento regulatorio y financiero del proyecto puede consultarse en las comunicaciones oficiales de Indra en la CNMV.