La esperada adquisición de Warner Bros por parte de Paramount, valorada en 110.000 millones de dólares, enfrenta ahora un obstáculo judicial que aplaza la fusión hasta marzo de 2027. Un grupo de 12 estados de Estados Unidos presentó una demanda antimonopolio que impide avanzar en la operación, considerada ya la mayor en la historia de Hollywood.
La transacción, que hubiese consolidado a Paramount como un gigante audiovisual capaz de competir con Disney o Netflix, sigue detenida tras meses de tensas negociaciones y confrontaciones públicas, especialmente con Netflix, que también intentó hacerse con Warner. La aceleración del proceso era clave para el grupo liderado por la familia Ellison, detrás de Oracle y propietaria de Paramount desde hace un año.
David Ellison, frente a Paramount y con apoyo de su familia, empezó a desplegar su ambición con la adquisición inicial de Paramount Studios a través de Skydance. Posteriormente, buscó ampliar el catálogo con la compra de Warner, famoso por franquicias como Harry Potter, y plataformas como HBO o CNN, intentando reforzar su posición en un mercado cada vez más competitivo y concentrado.
Paramount lanzó numerosas ofertas a Warner, que inicialmente las rechazó todas. Luego, la disputa se intensificó con Netflix, que presentó una oferta pública de 82.700 millones de dólares. Sin embargo, Paramount respondió con una oferta superior y finalmente logró el respaldo mayoritario con 31 dólares por acción en efectivo.
Este idilio aparentemente consumado fue truncado en julio cuando la coalición de estados demócratas bajo el liderazgo de California impugnó la fusión ante los tribunales por riesgos de monopolio. Denuncian que la fusión eliminaría competencia significativa, dejando a la compañía fusionada con el 27% del mercado de distribución y un 30% de las grandes películas en salas. La denuncia se alinea además con la de un amplio sindicato de guionistas preocupado por el impacto en la industria creativa.
La jueza Araceli Martínez-Olguín decidió iniciar el juicio el 2 de marzo de 2027, rechazando la petición de Paramount de adelantarlo a noviembre para proteger el valor de la operación. Este fallo prolonga el bloqueo pese a que organismos europeos y el Reino Unido aprobaron la fusión.
Mientras tanto, Warner Bros ha reportado una caída del 7% en beneficios en el primer semestre, afectado en parte por los costos asociados a esta operación. Además, Paramount debe indemnizar con 7 millones de dólares diarios a los accionistas de Warner por el retraso en la fusión, acumulando ya una deuda teórica de más de 1.200 millones hasta la fecha del juicio.
Este pulso judicial marca un capítulo inédito en la consolidación de Hollywood, reflejando la delicada relación entre expansión empresarial y regulación antimonopolio en un sector cada vez más global e interconectado. El desenlace de esta disputa tendrá un impacto significativo en el futuro de la industria audiovisual en Estados Unidos y en el modelo de competencia en el entretenimiento global.
Más información sobre la regulación antimonopolio estadounidense puede consultarse en el Federal Trade Commission y detalles sobre la familia Ellison y Oracle están disponibles en Oracle Corporation.