La Bolsa española ha registrado una de las mejores rachas en su historia reciente, con el Ibex apuntando un avance cercano al 39% desde agosto de 2025, una cifra que supera con creces la media del 23,55% obtenida por el Euro Stoxx 50, principal índice europeo.
Este rendimiento excepcional del Ibex se explica principalmente por la elevada exposición al sector bancario, que representa alrededor del 40% de la capitalización total del índice. Entidades como Banco Santander y BBVA no solo figuran entre los valores más sólidos del Ibex, sino que también destacan como dos de los cinco valores con mejor comportamiento a nivel europeo durante este período.
Además, el selectivo español ha aprovechado la recuperación de compañías ligadas a las materias primas y la energía, con firmas como ArcelorMittal, Repsol y Acerinox beneficiándose de importantes revalorizaciones que oscilan entre el 80% y el 140%. Esto ha añadido más fuerza al crecimiento bursátil español, evidenciando la diversificación de factores que impulsan al índice.
El auge de la inteligencia artificial también ha impactado indirectamente en la Bolsa española. Empresas constructoras con actividad en centros de datos, como ACS, junto con sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria (Socimis) como Merlin, se han visto beneficiadas. Junto a ellas, el sector eléctrico, que representa el segundo peso por importancia en el Ibex, ha ganado impulso conforme crece la demanda energética generada por la expansión de la IA y la electrificación de la economía.
La confianza de grandes gestores internacionales, como BlackRock, fortalece esta tendencia alcista. La gestora estadounidense, con activos bajo gestión por 105.000 millones de euros, puso a España como su principal objetivo en su última estrategia semestral, superando incluso a Estados Unidos. Luis Megías, consejero delegado de BlackRock en España, destacó en julio la apuesta por sectores como el financiero, salud, defensa, infraestructuras y servicios públicos, que conforman una gran parte de la estructura del Ibex.
Comparativamente, el Ibex también ha superado a otros índices europeos relevantes. Por ejemplo, el FTSE Mib italiano acumula un 30,9% de subida en el último año, beneficiado también por un peso elevado de bancos y energéticas como Eni o Enel. Sin embargo, otros mercados como el Cac 40 francés o el Dax alemán registran avances mucho más moderados, alrededor del 14% y 9% respectivamente. En el caso del Dax, la industria del automóvil enfrenta dificultades por la competencia china y la incertidumbre del sector, afectando negativamente al índice.
Entre las excepciones tecnológicas europeas, compañías como la alemana Infineon y la neerlandesa ASML han brillado en el Euro Stoxx 50, impulsadas por la innovación y la demanda tecnológica, con ASML aumentando más de un 150% en el último año.
Desde 2023, la tendencia alcista del Ibex es aún más sobresaliente. La rentabilidad acumulada desde entonces supera el 145%, el doble que el Euro Stoxx 50, que ronda el 71%. Las entidades bancarias españolas, Santander y BBVA, destacan con subidas superiores al 330%, acompañadas por bancos como UniCredit, Intesa Sanpaolo, Deutsche Bank e ING, que también presentan incrementos superiores al 170%. Este impulso se ha visto favorecido por el fin de los tipos de interés cero, resultados empresariales récord, mejoras en la rentabilidad sobre recursos propios (ROTE) y programas constantes de remuneración a los accionistas mediante dividendos y recompra de acciones.
Los expertos del mercado mantienen el optimismo sobre la sostenibilidad de esta escalada del Ibex, aunque coinciden en la necesidad de consolidar niveles y evitar correcciones bruscas. La fortaleza demostrada en los resultados semestrales de las empresas cotizadas respalda esta predisposición alcista y sugiere que la Bolsa española podría seguir superando los 20.000 puntos, avanzando hacia nuevos máximos.
Más información sobre el comportamiento de los índices europeos puede consultarse en la página oficial del Euro Stoxx 50 o en análisis de BlackRock España.
Este contexto refuerza el papel del Ibex como un referente destacado en Europa, guiado por sectores estratégicos y con un fuerte atractivo para inversores nacionales e internacionales.