Indra está a punto de dar un paso adelante en el sector espacial con el lanzamiento, previsto para el próximo otoño, de su primera línea dedicada a fabricar componentes para satélites pequeños y medianos, que pesan entre 60 y 300 kilos. Esta iniciativa forma parte de un ambicioso plan de industrialización que la compañía ha puesto en marcha tras integrar en su estructura a Hispasat e Hisdesat.
La nueva línea de producción estará diseñada para atender a la creciente demanda en este segmento satelital, y se culminará antes del verano, según voces de la empresa. Este movimiento coincide con un periodo de importantes cambios en la dirección de Indra, tras la reciente sustitución en la presidencia y la salida del accionista Ángel Escribano Mechanical and Engineering, que hasta ahora mantenía una participación significativa.
Este impulso industrial también se enmarca en la estrategia global definida en el plan «Leading the Future», con el cual Indra pretende consolidarse como una referencia en el mercado de satélites. En paralelo, la empresa trabaja para participar activamente en Iris2, el ambicioso programa de la Unión Europea que busca desplegar una constelación de 290 satélites para 2030, un proyecto que Indra ya contempla como una realidad con grandes oportunidades.
La adquisición a finales de 2025 del 89,68% de Hispasat por 725 millones de euros y la toma de control de Hisdesat, especializada en servicios gubernamentales por satélite para defensa y seguridad, han ampliado significativamente el tamaño y el alcance del negocio espacial de Indra. Este giro estratégico se refleja en sus resultados financieros, publicados por primera vez con una división específica llamada Indra Space.
En el primer trimestre del año, la cartera de pedidos del área espacial se disparó hasta 2.868 millones de euros, multiplicándose por catorce respecto al mismo periodo del año anterior. La contratación creció un 87,2%, impulsada principalmente por servicios en América, destacando Perú, y también por la contribución de Hisdesat. Los ingresos del área espacial aumentaron un 393%, hasta 89 millones de euros, con un peso importante de España, América y Europa, especialmente Alemania gracias a la colaboración con Axess y el proyecto Galileo.
Por regiones, España concentra el 65% de las ventas de Indra Space, seguida por América con un 20% y Europa con un 15%. Cabe destacar que sin el efecto de las recientes adquisiciones, las ventas habrían disminuido, reflejando los retos del mercado antes de estos movimientos.
Este despliegue coincide con un reto para la compañía: el satélite SpainSat NG II, operado por Hisdesat, sufrió daños irreparables por el impacto de una partícula espacial, y la empresa ya ha activado junto al Ministerio de Defensa el proceso para su sustitución por SpainSat NG III.
Finalmente, en conjunto, Indra cerró el primer trimestre con un beneficio neto de 76 millones de euros, un 28% más que en el mismo período del año anterior, respaldado principalmente por el desarrollo del área espacial y las adquisiciones recientes.
Estos datos subrayan la apuesta de Indra por expandir su presencia en el sector espacial, un mercado que, según el consejero delegado José Vicente de los Mozos, está viviendo una etapa «excelente» impulsada por el incremento de las inversiones, reflejado en el presupuesto histórico que la Agencia Espacial Europea ha aprobado para 2026-2028, con 22.100 millones de euros, un aumento del 30,4%.
Para conocer más detalles sobre la industria espacial europea, se puede consultar la página oficial de la Agencia Espacial Europea, y sobre la estrategia de Indra en el sector, la propia corporativa de Indra.