El sector hotelero en España apunta a un verano 2026 sin precedentes debido a un aumento significativo en reservas e ingresos, impulsado por la percepción del país como un destino seguro y de alta calidad. Grandes cadenas como Meliá, RIU, Iberostar, Hotusa y Palladium anticipan superar los registros récord del año anterior, apoyándose más en una mejora de precios que en la ocupación total.
Meliá destaca que la estrategia está enfocada en crecer en valor y en gasto turístico en lugar de volumen, con incrementos de precio de un solo dígito alto y un aumento en la preferencia por servicios todo incluido. No obstante, advierten que factores externos como el conflicto en Irán podrían afectar los costes del transporte aéreo y la evolución del contexto internacional, lo que podría condicionar los resultados.
En Iberostar, las ventas para el verano se proyectan con un crecimiento del 12% respecto a 2025, consolidando a España como el destino favorito en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África), con Baleares y Canarias al frente. Barceló atribuye este éxito a una sólida estrategia centrada en la calidad y excelencia en el servicio, lo que refuerza la posición de España como destino líder a nivel mundial.
Otros grupos destacan tendencias similares; Palladium reporta un aumento del 6% en reservas en España y del 5% en Baleares, señalando una demanda estable en sus principales mercados emisores. Eurostars Hotel Company anticipa una temporada más sólida, con ocupaciones por encima del 90% en destinos costeros e insulares, mientras Minor Hotels Europe & Americas destaca un aumento en los ingresos por habitación disponible ligado principalmente a un incremento en las tarifas.
Los clientes muestran mayor prudencia y tienden a reservar más cerca de las fechas de viaje, un comportamiento que se atribuye a la volatilidad geopolítica y el aumento de costes en transporte y combustibles. Paradores espera mantener ocupaciones similares a 2025, con un repunte de ingresos en agosto influenciado por eventos singulares como el eclipse solar, que ha generado un interés especial en destinos de interior.
Las previsiones también apuntan a que el turismo internacional seguirá siendo la principal fuente de demanda, con mercados europeos tradicionales como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Bélgica en cabeza, junto con un crecimiento notable del turismo estadounidense y latinoamericano en determinados nichos. RIU destaca el aumento en reservas desde Alemania y Bélgica, aunque Reino Unido muestra un descenso del 10%.
Sin embargo, la incertidumbre persiste debido a la crisis en Oriente Próximo, que podría afectar a las ventas a medio y largo plazo. Las cadenas subrayan la necesidad de mantener flexibilidad comercial y una buena defensa del precio para adaptarse a posibles cambios en la conectividad aérea y la evolución de la demanda internacional.
España continúa siendo un referente turístico gracias a su diversidad, calidad y atractivo, pero el gran reto para el futuro es garantizar que el crecimiento mantenga un valor añadido y sostenible. Las grandes hoteleras creen que este verano supondrá una oportunidad destacada para consolidar su liderazgo global, siempre vigilando el entorno internacional.
Para más detalles, puede consultarse el informe de Exceltur y las actualizaciones de Hosteltur.