Si estás pensando en comprar tu primera vivienda, la noticia no es precisamente alentadora. En este segundo trimestre de 2026, las cinco grandes entidades bancarias del país —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter— han encarecido sus ofertas oficiales de hipotecas a tipo fijo hasta situarlas en una horquilla que va del 3,50% al 4,25% TAE con máxima vinculación. Hace apenas unos meses, todavía era posible encontrar opciones por debajo de ese suelo entre la banca tradicional. Ahora, quien quiera financiación más barata tendrá que mirar hacia los bancos digitales.
El movimiento no ha sido homogéneo, pero sí generalizado. Santander mantiene la oferta más ajustada del grupo, con un 3,50%, mientras que CaixaBank se sitúa en el extremo opuesto con un 4,25%. Entre medias, Bankinter ha pasado del 3,46% con el que arrancó el año al 3,81% actual, BBVA ha escalado del 3,67% al 3,82% y Sabadell ha realizado un ajuste más contenido, del 3,51% al 3,58%. Curiosamente, CaixaBank es la única entidad que no ha tocado al alza sus precios en 2026, aunque la razón tiene truco: ya partía de un nivel superior a la media del sector. En la práctica, todas las grandes entidades han convergido hacia una zona de tipos que hace un par de años habría resultado inimaginable para quienes se acostumbraron a las hipotecas por debajo del 2%.
Detrás de estas subidas hay una combinación de factores que conviene entender. Por un lado, el euríbor —el índice de referencia para la mayoría de las hipotecas en España— ha repuntado en los últimos meses hasta situarse en un tipo medio mensual provisional del 2,79% al cierre de esta semana. Ese encarecimiento del mercado interbancario se traslada inevitablemente a las condiciones que ofrecen los bancos a sus clientes. Por otro lado, las propias entidades han decidido pisar el freno en lo que durante los últimos años fue una auténtica guerra de precios hipotecarios. La competencia feroz por captar clientes ha dado paso a una estrategia más prudente orientada a proteger márgenes.
El contexto geopolítico tampoco ayuda. Según fuentes del sector del asesoramiento hipotecario, las entidades no quieren asumir compromisos a largo plazo en un escenario tan volátil. El conflicto en Oriente Próximo amenaza con disparar la inflación y frenar el crecimiento económico global, lo que introduce una incertidumbre adicional en las decisiones de financiación. Las hipotecas fijas y mixtas han experimentado subidas medias de aproximadamente 0,25 puntos porcentuales en las últimas semanas, un incremento que puede parecer modesto pero que, aplicado sobre un préstamo a 25 o 30 años, supone miles de euros adicionales en intereses.
Los datos oficiales del Banco de España confirman que esta tendencia ya venía gestándose antes incluso de que la situación internacional se complicara. En febrero, el tipo medio de las nuevas operaciones hipotecarias subió hasta el 2,75%, frente al 2,68% de enero, alcanzando su nivel más alto desde abril de 2025. Según los cálculos del comparador financiero Kelisto al cierre de marzo, los préstamos a tipo fijo son algo más de un 4% más caros que hace doce meses. Y todo apunta a que el encarecimiento puede continuar durante los próximos meses, dependiendo de cómo evolucionen tanto el euríbor como la situación geopolítica.
Para quienes buscan las mejores condiciones, la banca digital se ha convertido en la alternativa más interesante. La distancia entre los precios de los grandes bancos y los de los neobancos se ha ampliado considerablemente: si a comienzos de año la diferencia era de unos 30 puntos básicos, ahora supera el medio punto porcentual en algunos casos. Banca March, a través de su plataforma digital Avantio, mantiene la oferta más agresiva del mercado sin haber movido sus precios este año, aunque con una letra pequeña importante: sus condiciones están pensadas para perfiles con ingresos elevados. Entre las entidades más accesibles, destaca Ibercaja con un tipo fijo del 3,25%, por delante de neobancos como MyInvestor u Openbank, el brazo digital de Santander, que ha encarecido significativamente su oferta desde el 2,98% hasta el 3,42% en lo que va de año.
Ahora bien, es importante no perder de vista un matiz relevante. Las ofertas oficiales que publican los bancos en sus páginas web son orientativas. En la práctica, las entidades mejoran sensiblemente esos tipos en función del perfil de solvencia del solicitante: ingresos estables, ahorros previos, historial crediticio limpio y capacidad de aportar una entrada generosa son factores que pueden traducirse en condiciones bastante más favorables que las publicadas. Esto significa que, aunque el panorama general se ha endurecido, quien llegue a la negociación con un perfil financiero sólido todavía tiene margen para conseguir un precio competitivo.
Para la generación que está intentando acceder a su primera vivienda en propiedad, el mensaje de fondo es claro: la ventana de financiación ultrabarata que se abrió tras la pandemia se ha cerrado. El entorno actual exige hacer cálculos con más cuidado, comparar activamente entre entidades tradicionales y digitales, y no aceptar la primera oferta sin negociar. En un escenario en el que cada décima cuenta, dedicar tiempo a explorar opciones fuera de los cinco grandes puede suponer un ahorro de varios miles de euros a lo largo de la vida del préstamo. La información y la comparación son, más que nunca, las mejores herramientas del hipotecado joven.