Grifols ha convocado su junta general de accionistas para el próximo 18 de junio. En esta reunión, la compañía buscará la aprobación para reducir su capital social hasta en un 10%, mediante la amortización de acciones propias tanto de Clase A como de Clase B.
El plan contempla amortizar un máximo de 42,6 millones de acciones Clase A, con un valor nominal de 0,25 euros cada una, y hasta 26,14 millones de acciones Clase B, valoradas en 0,05 euros nominales cada una. Esta propuesta ha sido comunicada formalmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El consejo de administración será el responsable de determinar la cifra definitiva de reducción, que dependerá del total de acciones propias que la empresa adquiera previamente. Grifols justifica esta medida como una estrategia para aumentar el beneficio por acción y mejorar así la retribución a sus accionistas, una práctica habitual para elevar el valor del capital invertido.
La ejecución de esta reducción de capital deberá completarse en un plazo máximo de un año desde la fecha de la junta o hasta la celebración de la siguiente asamblea general de accionistas. Además, la reunión autorizará al consejo a adquirir acciones propias, con el límite de que la suma de las acciones adquiridas junto con las que Grifols ya posee no supere el 10% del capital social.
Paralelamente, en la misma junta se someterá a votación la posibilidad de que el consejo tenga facultad para ampliar el capital social hasta un 50% en un plazo máximo de cinco años, pudiendo esta ampliación realizarse en varias fases. Este punto incluye también la opción de excluir el derecho de suscripción preferente de los accionistas, hasta un límite del 20% del capital social, una medida frecuentemente empleada para agilizar procesos de financiación o entrada de nuevos inversores.
Además, Grifols solicitará autorización para que las acciones ordinarias de Clase A puedan ser admitidas a cotización en el mercado Nasdaq, buscando así ampliar su presencia internacional y atraer a un mayor número de inversores globales. La aprobación de las cuentas del ejercicio 2025 y del informe de gestión también estarán en la agenda de la junta.
En otro orden, la reunión votará la reelección de dos consejeras independientes, Montserrat Muñoz y Susana González, manteniendo el número total de miembros del consejo en doce. Se propondrán cambios en la política de remuneraciones del consejo, aumentando la retribución individual de los consejeros de 125.000 a 150.000 euros anuales. Asimismo, el importe máximo total destinado a salarios para todos los consejeros se elevará de 2,6 a 3,5 millones de euros, aunque la remuneración del presidente del consejo permanecerá fijada en 550.000 euros.
Respecto a los dividendos, Grifols recordó que el pasado 13 de agosto ya distribuyó 102 millones de euros a cuenta de los beneficios previstos para 2025. Queda pendiente repartir otros 56 millones, cuya distribución está prevista a partir del 2 de julio.
Estas medidas reflejan la estrategia de Grifols para optimizar su estructura financiera y premiar a sus accionistas, al tiempo que se prepara para una posible expansión con nuevas inversiones y presencia en mercados internacionales. La decisión final de los accionistas en la junta del 18 de junio marcará el rumbo de la compañía en los próximos años.
Para más detalles oficiales, se pueden consultar los comunicados en la web de la CNMV y la página de Grifols.