Los inversores han respondido con optimismo a los resultados financieros de Telefónica, que han impulsado a la compañía a registrar su mayor subida en el Ibex en lo que va de año, con ganancias que superan el 6% en sesión.
Los resultados del primer trimestre de 2026 presentaron un balance mixto. Aunque la operadora cerró el periodo con pérdidas de 411 millones de euros debido a la venta de filiales en Chile, Colombia y México, los expertos han centrado la atención en la mejora de la gestión operativa, especialmente en España y Brasil. Según Elena Fernández-Trapiella, analista de Bankinter, el balance "supera las expectativas gracias a sus mercados clave".
La evolución en los ingresos también ha sido positiva, con 8.130 millones de euros y un EBITDA ajustado de 2.840 millones, ambos por encima de las estimaciones del consenso, según destacaron analistas de Berenberg. Iván San Félix, de Renta4, subraya que Telefónica "ha superado las previsiones tanto en ingresos como en EBITDA subyacente".
Brasil adquiere un protagonismo especial tras las recientes desinversiones en Latinoamérica. Javier Cabrera, analista de XTB, enfatiza que el mercado brasileño seguirá siendo "la principal fuente de ingresos para la empresa", en contraposición con la situación del mercado alemán, que continúa mostrando signos negativos.
En aspectos clave para la confianza del mercado, Telefónica ha conseguido reducir su deuda neta en cerca de 1.500 millones de euros, gracias a las desinversiones realizadas. Esta mejora ha generado un respiro en las preocupaciones sobre su política de dividendos. Javier Molina, analista de eToro, afirma que la compañía "mantiene el dividendo intacto, lo que es fundamental para sus inversores".
La estabilidad en el dividendo es valorada como un factor de seguridad para los accionistas. Javier Cabrera destaca que "la confirmación del pago de dividendos impulsa el optimismo entre los inversores". Telefónica tiene previsto distribuir un dividendo de 0,15 euros por acción en junio de 2026 y mantenerlo el siguiente año según los plazos y montos anunciados.
No obstante, los analistas muestran cautela frente al potencial de crecimiento de Telefónica. El consenso del mercado sitúa el precio objetivo medio en alrededor de 4 euros por acción, un nivel ya tocado en la sesión actual. Bankinter y Renta4 mantienen esa valoración, lo que limita las expectativas de revalorización a corto plazo.
A largo plazo, la falta de crecimiento estructural genera dudas. Javier Molina comenta que "aunque se reconoce la mejora financiera, persiste la incertidumbre sobre la capacidad para acelerar el crecimiento y transformar la estabilidad en una tendencia sostenible". Asimismo, Javier Cabrera alerta sobre posibles ajustes negativos en el flujo de caja esperado para 2026.
En definitiva, Telefónica recupera la confianza del mercado gracias a una gestión operativa que mejora y a un balance financiero que se fortalece, aunque con la vista puesta en la necesidad de impulsar un crecimiento más sólido conforme a las demandas del mercado.
Para seguir el desarrollo y futuras reacciones sobre Telefónica, es útil consultar fuentes como Bankinter y Renta4, que ofrecen análisis constantes sobre la evolución del sector y la compañía.