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Ferran Adrià y su verano en Cala Montjoi: trabajo y siesta sagrada

El chef pasa sus días en la Costa Brava entre proyectos, parrilla y los momentos de descanso que valora profundamente

Por Redacción El Diario Joven·sábado, 1 de agosto de 2026·5 min lectura·2 vistas
Ilustración: Ferran Adrià y su verano en Cala Montjoi: trabajo y siesta s · El Diario Joven

Ferran Adrià, el chef que revolucionó la gastronomía mundial con elBulli, pasa sus veranos en Cala Montjoi, un enclave privilegiado en la Costa Brava, Girona. Desde el 24 de junio hasta el 15 de septiembre, el cocinero reside en una casa cercana al espacio que fue su emblemático restaurante, ahora convertido en elBulli 1846, un museo dedicado a preservar su legado.

Lejos de desconectar por completo, Adrià aprovecha las mañanas para trabajar intensamente en su despacho, revisando y supervisando diferentes proyectos. Confiesa levantarse temprano, alrededor de las seis de la mañana, sin necesidad de despertador, y mantiene jornadas laborales de seis a siete horas para pensar y planificar. Esta etapa estival es fundamental para él como tiempo creativo y de reflexión.

La pausa del mediodía marca un momento sagrado: la siesta. Termina su jornada laboral a las 13:00 para compartir la comida con su mujer, Isabel Pérez Barceló, en su hogar que denomina "Fonda Marketa" en homenaje a Marketa Schilling, cofundadora delBulli. Allí reciben amigos y organizan encuentros en un ambiente distendido y familiar, casi como una fonda o chiringuito reservado para ellos.

Durante las tardes, Adrià se dedica a cocinar a la parrilla, una actividad que le apasiona especialmente en verano. Experimenta con productos locales como gambas de Roses, carnes variadas y pescados frescos. Este año está explorando la cocina de frutas a la brasa, logrando resultados sorprendentes con el mango. Además, ensaya recrear clásicas recetas de paella alicantina, inspirándose en establecimientos como Casa Elías o Paco Gandía.

Aunque su rutina parece ordenada, insiste en que no sigue horarios estrictos y valora la flexibilidad que le ofrece el verano. Disfruta del tiempo libre leyendo o viendo series, y bromea sobre la comodidad de pasar el día en bañador sin necesidad de calcetines. Pese a estar en un enclave con acceso al mar, prefiere relajarse en la piscina y apenas visita la playa. En ocasiones recibe la visita de Albert Raurich, otro referente de la gastronomía vinculada a elBulli, quien llega en barco.

Además de su casa, Adrià frecuenta restaurantes destacados en Roses, el pueblo cercano. Entre sus preferidos cita Rafa's por su excelente oferta de mariscos a la brasa, La Sirena, una taberna marinera dedicada al producto local, y Las Golondrinas, conocido por su buena carne. También visita Cal Campaner, un negocio familiar con más de 50 años de historia especializado en pescado y marisco fresco. En la playa de La Almadraba, Almadraba Park es para él un lugar icónico y confiable para comer bien.

El vínculo de Adrià con la zona se completa con elBulli 1846, el museo que celebra la historia y la innovación de su restaurante hasta su cierre en 2011. El espacio se puede visitar previo pago de entrada y sigue siendo un punto de referencia para aficionados y profesionales de la gastronomía.

Así, en Cala Montjoi, Ferran Adrià combina trabajo, ocio y descanso de manera equilibrada, manteniendo viva su creatividad en uno de los rincones más emblemáticos para la historia culinaria española.

Para conocer más detalles sobre el museo puede visitarse la web oficial del elBulli 1846. La colaboración con Telefónica para el archivo documental también evidencia su apuesta por la innovación tecnológica y cultural en el ámbito gastronómico.

Su serie de ficción "Gènesi", que narra la revolución de la gastronomía impulsada por Adrià, se estrenará el 17 de septiembre en Cataluña y llegará a Netflix el 18 de noviembre, ampliando la influencia de su legado más allá del espacio físico.

Por otra parte, la gastronomía local del Alto Ampurdán sigue siendo un referente para Adrià, como se refleja en sus visitas constantes a restaurantes y bodegas de Roses, aportando un vínculo con el territorio y sus productos frescos que sigue inspirando su cocina.

De este modo, el verano en Cala Montjoi no solo es un descanso para Ferran Adrià, sino una temporada productiva donde convergen la creatividad, la tradición y la vida personal. A pesar de los años transcurridos desde el cierre de elBulli, el chef mantiene intacta su conexión con esta joya del Mediterráneo, demostrando que su legado sigue muy vivo.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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